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viernes, 26 de marzo de 2021

100 discos para mis treinta: #46 Secret Chiefs 3 – Second Grand Constitution and Bylaws- Hurqalya (1998)



Secret Chiefs 3 es la banda que Trey Spruance, guitarrista de Mr. Bungle, creó luego de su malpaso por Faith No More en el periodo del King for a day… El dato no lo traigo a colación porque sí, ya que la experiencia de Trey grabando el disco con los de San Francisco así como su posterior salida casi involuntaria y por meros problema contractuales, lo hizo decidirse a dar el paso definitivo para crear un proyecto musical tan exótico como inigualable. Su segundo disco será el que revisaremos porque ha sido el que más ha conseguido envolverme dentro de la discografía tan atípica como sorpréndete que el grupo ostenta.

lunes, 10 de agosto de 2015

Las 10 mejores colaboraciones en que ha participado Mike Patton



Ya ha pasado un año desde que me motive y decidí reactivar el blog así que a modo de celebración o algo así les traigo a mis amigos fanáticos de Mike Patton un post que personalmente siempre me hubiese gustado encontrar en algún lado de internet, ya saben para el disfrute de su ocio perruno. 


domingo, 14 de junio de 2015

Pequeña novela por entregas. Reseñas de un bajista despreocupado FINAL




 Así es, ya es hora de cortar el hilo, terminemos esta payasada. Esto empezó siendo un cuento tipo fan fiction que consumió más tiempo de lo esperado. Espero que ésto algún día llegue de alguna forma (tal vez en forma de ficha quién sabe) a alguno de los ex miembros de Mr Bungle y bueno la cosa se de para que se reunan y hagan giras mundiales, saquen nuevo discos, seamos todos felices. Por mientras les dejo esta tímida historia de una banda que en un universo paralelo pudo haberse llamado Mr Bungle. Con amor hecho por un fans de Mr Bungle para los fans de Mr Bungle. La culminación.

Pero si no sabes de que estoy hablando lee antes los capitulos anteriores, son divertidos, a Roland Barthes le gustaban.

Primera parte
Segunda parte 
Tercera parte

*California fue el tercer y último disco de Mr Bungle, después de eso ya todo se jodió.

RESEÑAS DE UN BAJISTA DESPREOCUPADO: EL FINAL



  • EURECKA

Otro buen par de años nos tomó antes de que decidiésemos grabar nuestro último disco. Michelle había incursionado en algunos proyectos de avant garde de los cuales extrajo modestos resultado, por otro lado él ya estaba harto de Out of state y eso que el grupo no hacía más que crecer en popularidad, finalmente – por fin – a fines de los noventa la banda decidió darse un hiato indefinido, al menos así se lo comunicaron a los fans mientras que los más cercanos sabíamos que ellos no volverían a tocar. Después de un año la banda hizo pública su separación. En el lapso en que Out of state estaba en la cuerda floja Los payasos grabamos “Eurecka” aprovechando que los ejecutivos del sello estaban esperanzados en que la popular banda de Michelle arreglara sus problemas y volvieran a vender discos como pan caliente.   

Todos los demás habíamos estado trabajando en lo de siempre, múltiples proyectos con varios artistas, pero teníamos un eslabón más fuerte que era  el grupo de Isu “The guardian” que muy en el fondo era una versión instrumental de Los payasos ya que Ornette, Eras (quien se auto invito a participar un año después de la tormentosa gira del Disco B) y yo lo conformábamos además de otras personas invitadas por supuesto. El grupo en todo caso era bastante interesante y por lo demás me divertía mucho tocar en el ya que Isu nos daba mucha libertad de improvisar en el escenario, algo que con Los payasos fue menguando en la última gira hasta el punto de desaparecer, se podría decir que gracias a este grupo no perdimos el contacto como amigos, si bien las relaciones estaban por el suelo desde la última vez que nos vimos después de unos meses Isu nos convocó (salvo a Michelle) para trabajar nuevamente con “The guardian” y todo cobro un viento freso, aunque en este caso era él y sólo él la mente creativa del proyecto (y principal sostén económico, además) A los pocos años Isu se mudó a San Francisco para explotar mejor el sonido de un montón de bandas locales que en el fondo les daba paja ir a Eurecka a tocar en su sello. Yo también me mudé, pero a Nueva York, esto porque Dave Duh me contrató como músico para una de sus súper bandas de jazz (The dreamers) y tenía que estar continuamente en la ciudad para responder bien a la cantidad de conciertos que me pedía. Dave Duh nos había tomado mucho cariño a todos y siempre nos invitaba para sus proyectos e incluso me había dado la oportunidad de grabar mi primer disco solista al amparo de su sello, fue un grupo de free-jazz en el que toque con viejos amigos de la universidad, las grabaciones salieron en tres sesiones de casi ocho horas cada una, yo tome todo el control creativo del disco desde -obviamente– la música hasta el arte de la portada. Lamentablemente por un error de agenda mi disco no salió para la fecha que estaba originalmente programada y tuvo que emitirse con menores copias, cosa que no me importó (había aprendido a no ganar dinero con mi música) y no me limitó para realizar una serie de presentaciones por Nueva york, San francisco y Los Ángeles. En todas estas presentaciones me acompañaron músicos que conocí estudiando conmigo, no invite a nadie que estuviese en Los payasos o de aquel entorno excepto a Eras quien me lo encontré una vez en Nueva York y me pidió que lo invitara a tocar esa noche, yo le dije que ya teníamos baterista, pero que nos podía ir a ver si quería, él me sonrió y me dijo “claro que sí”. Cuatro horas después recibí un llamado de mi baterista diciendo que había sufrido un accidente en las escaleras de su piso y que se había torcido el pie, no iba a poder tocar esa noche. Lo primero que pensé fue en cancelar el show, pero entonces recordé a Eras (“Sí claro” me había dicho) y lo llamé.

                                            *SECRET CHIEFS 3 (The guardian) 

Por aquel entonces todos habíamos compuesto música por nuestra cuenta, música que podría ir a parar a cualquiera de nuestros proyectos o a un eventual nuevo disco de Los payasos que hasta ese instante ninguno lo había siquiera sugerido, el cansancio de la gira por Europa nos había dejado odiosos con el tema, sin embargo, un día Michelle me llamó a mi casa para enseñarme por teléfono una canción que él mismo había compuesto, escuché un teclado bastante adorable que contenía una oscura melodía pop en su interior le dije que el tema estaba muy bien y como un niño que no quiere quedar en menos frente a los mayores puse una grabadora delante de la bocina del teléfono para enseñarle un tema que yo también había compuesto y grabado, era un tema con el mismo aire depresivo y pop que el de Michelle, ambas canciones tenían aquello, sonaban oscuras, pero a la vez acotadas, delimitadas por una estructura convencional como si la experimentación no pudiese penetrar en ellas. “Es genial” me dijo Michelle “Pareciera como si Goblin hubiese compuesto para una película de Disney” bromeo y entonces me di cuenta  que era hora de grabar un nuevo disco de Los payasos.

Michelle se había separado recientemente de Out of State (eso los fans aun no lo sabían) y quería estar un tiempo relajado en su casa en Francia junto a su esposa sin la presión de las giras o las oficinas discográficas, simplemente encerrado creando música (y un año en que Michelle se encierra a componer equivale a como diez años de composición de una persona normal; Salió con una cantidad increíble de canciones) mientras que el resto de la banda componía cuando podía a la vez que cumplía  compromisos con otros proyectos en especial con “The guardian” y fue con esta misma banda que un día ocurrió el estallido brutal. Estábamos ensayando, pues teníamos presentación para los siguientes dos días, cuando de pronto Isu entró golpeando la puerta y decidido fue y le reventó un botellazo en la cabeza a Eras quien estaba frente a la batería. Nadie fue capaz de reaccionar a pesar de que todos sabíamos bien lo que había ocurrido y de hecho estoy seguro que todos percibimos bien la voluntad que tenía Isu cuando entró a la sala de ensayo. Nos quedamos congelados, nunca nadie había visto una reacción tan violenta por parte del guitarrista mientras Eras intentaba reestablecerse desde el suelo con el dolor fulminante en su nuca.

-¿Qué mierda te pasa?.- Recuerdo le grito de pronto Ornette a Isu quien seguía con los ojos odiosos.
-Este desgraciado tiene que pagar, tiene que pagar.- Se limito a contestar Isu para después acometerle una serie de patadas a nuestro baterista que a penas le sentíamos quejarse. Al notar que la reacción de Eras parecía decaer en la muerte, corrimos a detener a Isu, pero el hombre estaba hecho una fiera e incontenible seguía dándole una buena zurra a Eras, finalmente lo tranquilizamos y lo llevamos a otro lugar mientras Ornette y otros más se quedaban con Eras para ver el daño de las heridas. Cuando Isu se restableció le pregunte qué le había pasado y él simplemente ahogado entre lágrimas y rabia me dijo que “The guardian” se terminaba. Esa noche el espectáculo se canceló y junto a los muchachos fuimos a emborracharnos para elucubrar qué demonios había pasado, nadie fue capaz de encontrar una solución. Tres semanas después me entere  que “The guardian” no había terminado realmente, que incluso había sacado un nuevo disco y que tenía una nueva alineación en la que destacaban nuevos bajista y baterista. Me sentí confundido, también pasado a llevar, enrabiado, herido, en resumidas cuentas podrido, pero también estupefacto. ¿Qué diablos le había dado a Isu conmigo? Meses después pude hablar con Ornette que seguía trabajando en “The guardian” y me aclaró parte del asunto. “Lo que pasa es que Eras sale con la novia de Isu, lo engañaban a sus espaldas, por eso Isu se enojó con Eras” entonces me pareció comprensible que golpeara y echara a Eras del grupo, pero por qué yo, Ornette no supo contestarme, pero me dio una escasa pista “Al parecer se enojo contigo porque dice que encubriste a Eras” Este vuelco sólo complicó más mi situación yo no tenía nada que ver con nada y no obstante me achacaban la culpa. Este suceso lo único que provocó fue que me alejara de Isu como persona hasta el punto de ya ni siquiera llamarlo para entablar una conversación de amigos, por el contrario me acerque más a Michelle quien empezaba sus propios proyectos empresariales y artísticos: Quería fundar su propio sello y estrenar su propia banda de metal que en realidad sería una banda vanguardista de metal (la banda sería Monster y contaría con el baterista de Megadeath en sus filas)  

En algún momento todas estas cosas fueron cediendo a un segundo plano y el profesionalismo (o quizás la necesidad económica y artística, pues Los payasos aún tenía contrato con el sello) nos hizo plantearnos la urgencia de grabar un nuevo disco de Los payasos. Todos sabíamos que teníamos nuestras propias grabaciones en casa y que coincidentemente la mayoría eran canciones mucho más standart, más pop, más musicales al fin y al cabo de las que habíamos construido en el disco anterior, fue así como cada uno arregló sus canciones y se las mandó al otro por correo, es decir que para la elaboración de “Eurecka” no nos vimos las caras más que en una u otra ocasión en que era absolutamente necesario hacerlo. Con quien más trabaje para este disco fue con Michelle y Ornette (cuya dinámica de composición nos era imposible reemplazar, aunque no nos viésemos las caras) mientras que Isu trabajó solo y Eras no hizo absolutamente nada por el disco excepto grabar sus partes en batería que tampoco eran muchas (Isu en sus canciones había suprimido todas las percusiones por cajas de ritmo o baterías electrónicas)  En poco más de tres meses el disco estuvo listo, por primera vez los ejecutivos del sello estaban contentos con nuestro trabajo porque era mil veces más accesible y comercial que todo lo anterior, sin embargo, a ninguno de nosotros alguna de las canciones del disco nos pareció que pudiese acercarse a ser un hit radial y a pesar de que el sello nos ofreció grabar un video clip y apoyar el lanzamiento de un single, nosotros rechazamos la oferta y les dijimos (una vez con el disco en la mano) que se metieran el contrato por el culo porque ya no queríamos seguir trabajando para ellos, la relación con la discográfica había acabado, sabíamos que era obvio que no nos renovarían nada cuando se enterasen que Out Of State estaba finito.

Contratamos un manager (en realidad era una chica, amiga de Michelle) que nos consiguió en un par de días un montón de fechas para diversos festivales dentro del país. Aparentemente nuestra disco más asequible a los gustos masivos nos dejaba el camino libre para entrar en festivales en donde bandas de rock populares (como lo había sido Out of state) eran cabezas de cartel, muy distinto a lo que pasaba antes cuando éramos presentados como una rareza extravagante dentro del panorama musical, sin embargo, yo personalmente odiaba este enfoque que nos estábamos ganando, muchas veces teníamos que telonear a grupitos que eran más aburridos que un pedazo de tabla y en el fondo empezó a nacer en mí una especie de orgullo insano por Los payasos al considerarla superior a casi todo, yo tocaba muy bien el bajo, pero teníamos que estar teloneando a perdedores comerciales y soportando a un publico de niños tontos. En ocasiones armábamos nuestros propios shows con bandas que nosotros encontrábamos notables y eso estaba bien, iba la gente que realmente venía por nosotros por “Los payasos” y no por “Korn”. 

Nuestra relación interpersonal poco a poco se fue agotando, ya nadie quería compartir el cuarto de hotel con el otro, nos hablábamos sólo para los ensayos aunque a veces compartíamos algunos almuerzos juntos. En una de esos almuerzos con alcohol en el cuerpo (y en la sangre) le pregunté a Isu, ¿cuál era su problema conmigo? Él también llevaba las entrañas alcoholizadas y simplemente me dijo que fui un sicofante con él, un traidor incapaz de decirle lo que Eras hacía con su ex novia, le dije hasta el cansancio que de eso yo no tenía idea y  me dijo que el mismo Eras le había contado que cuando toco conmigo para mi banda en Nueva York yo lo había visto con la entonces novia de Isu y que él me rogó que yo no le dijera nada. “Fuiste desleal” me dijo y se fue, me quede abrumado ante esas declaraciones, lentamente me fui como encogiendo de hombros y estupefacto me desmaye. No había nadie en la sala así que estuve ahí tirado un buen rato. En el suelo me puse a recordar los momentos vividos en ese show y ciertamente nunca ocurrió tal conversación con Eras, pero cuando comencé a rememorar de mejor manera me acorde claramente que para ese concierto Eras andaba con otra chica, una chica pelirroja de la cual nunca más supe. Me harte de todos los embrollos y me decidí a encarar a Eras (algo que nadie había hecho realmente, ni siquiera Isu más allá de esos golpes) Fui con todo el ímpetu de pelea y entonces cuando entré en su cuarto de hotel irrumpiendo con una patada (el hotel no era la gran cosa, era más bien un hotelucho de tercera) no me encontré a nadie aunque la llave del lavamanos estaba corriendo, al parecer Eras había salido y volvería pronto, decidí esperarlo ahí para aclarar las cosas y fue entonces cuando vi una mano que salía por los bordes de una maleta que estaba tirada cerca del baño, el hallazgo me estremeció y no pude contenerme, abrí la maleta fácilmente, pues no tenía seguro (en realidad era un gran bolso de viaje con forma de maleta) y contemple con horror la cabeza putrefacta y deformada de la que alguna vez fuera la novia de Isu, otras partes de su cuerpo estaban repartidas ahí, como sus pies, sus muslos, su espalda cercenada, el cuello. Un vomito subió por mi garganta al momento de sentir el hedor asqueroso con que estos restos me invadían (que era el olor común que desprendía Eras incluso cuando lo conocimos) no tuve valor para cerrar la maleta ni esconderla, me fui de inmediato, huí de ahí confundido y nauseabundo. Lo peor fue que al bajar por las escaleras me tope con Eras que me miro con suspicacia.

Esa noche teníamos que presentarnos y estuve todo el resto del día debatiéndome sobre qué diablos hacer. Muchas veces sentía que la respuesta más lógica era no meterme en nada  y hacer como si todo hubiese sido un mal sueño, pero las imágenes de aquel cuerpo en camino a la descomposición, cercenado, mutilado…Horrible, lo pienso ahora y un escalofrío me trastorna. Esa noche nos presentamos, yo no dije nada. En el escenario solíamos pasarla bien a pesar de que cada uno ya no se quería ni ver (algunos más que otros) pero esa noche yo no pude estar bien, me daba miedo incluso girar la cabeza hacia atrás en dónde estaba Eras tocando la batería, no me atrevía si quiera a moverme, incluso Michelle noto esto y se burlo de mí en el escenario. Yo estaba asustado aunque debo decir que toque tan excelente como siempre, incluso mejor, sublime y es que en momentos así uno sólo quiere escapar y la música fue la única droga que me saco de ese lugar.

Después del show hicimos lo de siempre, guardar los instrumentos y volver al hotel sin siquiera hablarnos, cada uno con sus particulares amigos, cada uno en lo suyo, cada uno separado. Esa noche no pude dormir me atacaba a cada rato los recuerdos y le di vuelta a todo lo que sabía de la historia de Eras. Recordé con algo de sarcasmo que cuando comenzamos la banda y buscábamos baterista habíamos pedido expresamente a un psicópata en nuestras filas, jamás pensé que aquello llegaría a tal punto. Pensé en  las otras mujeres que alguna vez tuvo Eras y que murieron todas de forma crítica y también recordé las mañas extrañas que a este sujeto solían darle. Esa noche no pude dormir, a la mañana siguiente cada uno por su lado volvía a su hogar, pues tendríamos unas cortas vacaciones, nos faltaban tan sólo dos fechas para terminar la gira del “Eurecka tour” pero yo no lo resistí. Mande un comunicado a la manager  anunciando mi renuncia al grupo por razones de…en realidad no especifique razones, pero no importa porque nadie me preguntó, ahora ustedes lo saben.

Después de que decidiera irme los muchachos como si fuesen las piezas de un domino cayeron uno tras otro. Al principio me dijeron que pretendían seguir con otro bajista, después que se conseguirían un bajista de reemplazo para los shows que quedaban y finalmente fueron renunciando al grupo uno por uno. Primero lo hizo Ornette, luego Isu, después Michelle y finalmente Eras que era el que más intentó evitar la disolución. No quedaba otra, todos queríamos lo mismo, todos queríamos terminar con el grupo y mi salida fue la chispa que detonó todo. Es como para sentirse orgulloso.  

Varios meses después nos reunimos todos (menos Eras que había desaparecido del mapa) y decidimos cerrar un trato de caballeros en que nadie expondría las razones de porque “Los payasos” se habían acabado. Nadie me había preguntado mi razón de salida y así mismo yo no se las pregunté a los muchachos, era el trato, pero presentía por sus caras desanimadas que también sospechaban de algo turbio en lo que era mejor no meterse. El que más triste parecía con todo esto era Isu (aunque no sé muy bien por qué) luego me enteré que llamó un par de veces a Michelle para intentar resucitar a la banda, empero no lo logró. Los payasos se habían terminado y ya no había vuelta atrás.


  • Últimas palabras

Lo que ha pasado después de nuestra disolución, ustedes fanáticos que no han hecho otra cosa que crecer venerando a lo que hoy en día es considerada una banda de culto (casi al nivel de Cream y The stooges) y pidiendo incasablemente una reunión que no pasará, ya lo saben:

Isu siguió trabajando en su sello discográfico y sacando discos para The guardians cuya popularidad también fue creciendo a cada año hasta al punto de convertirse en una banda que hoy sólo sirve para hacer música de películas. Un tiempo después de que Los payasos se acabaran se enteró (al igual que todos nosotros) de la desaparición de su ex novia, cuyos restos fueron encontrados tan sólo hace dos años. Isu se casó y se separó, luego se hizo Hare Krishna y se fue a vivir a una solitaria cabaña dentro del bosque en donde pasa la mayor parte de su vida cuando no está de gira, hemos vuelto a hablar, a juntarnos, a beber. Se ve maduro y arrepentido de muchas cosas, hace poco supe que dejo de ser Hare Krishna.

Ornette dejo a “The guardian” dos años después de que murieran Los payasos porque no le gustaban los nuevos arreglos que Isu estaba realizando con el grupo. Decidió dejar la música por un tiempo y se fue a vivir a Australia con su novia, tuvo hijos y trabajó como chofer de camiones, pero este trabajo le sirvió sólo para valorar más la música y querer volver con anhelo a ella, lanzo un disco por el sello de Isu bajo un grupo que él mismo fundó llamado HUESOS, una banda muy interesante  que cuando la escuché me dio el valor para llamarlo y hablar con él después de cinco años, aunque con él nunca tuve una mala onda en específico, lo que pasa es que él mismo se quiso autoexiliar de ese ambiente. Ornette siguió trabajando duro e incluso invito a Michelle para que cantara en una de sus canciones, saco tres discos más con HUESOS y ahora se encuentra en trabajo de un cuarto disco y en varios proyectos alternativos, uno de ellos “TITORNETTE” que es un dúo de jazz/electronic que realiza conmigo, la hemos pasado muy bien y espero que el disco que grabamos salga pronto por el sello de Michelle. Aunque reparte su tiempo entre América y Australia parece feliz y energético. Nunca hemos hablado de Los payasos y cuando tocamos en bares y la gente nos grita algo al respecto fruncimos el ceño.

De Michelle es de quien más sé porque apenas terminó la banda continúe trabajando inmediatamente  con él en su proyecto llamado MONSTER que lanzo bajo su nuevo sello. Evidentemente Michelle es el personaje más famoso de “Los payasos” y ese plus le sirvió para realizar varios otros proyectos a los cuales la mayoría les va muy bien y es que más allá de que sea un símbolo sexy del rock, es también un tipo talentoso…y trabajólico. Con Michelle es también con el único de los ex payasos que más he hablado con respecto a esa banda. Una vez inclusive le pregunté por qué había decidido dejarla y él me contestó que sentía que habían muchos celos profesionales por parte de Isu que lo mejor sería que se alejaran y que cada uno se fuese por su lado, que incluso una vez Eras le comento que Isu le desafinaba los micrófonos y que además no soportaba los retrasos que el guitarrista se daba en llegar al aeropuerto, quise contarle mi experiencia, decirle que seguramente lo que Eras había dicho era falso y sólo lo hacía para sembrar la cizaña, sin embargo, Michelle me dijo que una noche efectivamente vio a Isu unos minutos antes del concierto desafinándole unos micrófonos. Él no me preguntó las razones por las que yo había decidió salirme, sin embargo, no se las hubiese dicho, estaba decidido a llevarme el secreto a la tumba. Junto a Michelle (y a Dave Duh con quien  seguíamos trabajando arduamente, no así Isu y Ornette que se habían alejado de Dave)  mi carrera musical fue fructífera, pude lanzar nuevos trabajos como solista en los sellos de ambos y ser invitado a tocar con una gran cantidad de músicos que ni me imaginaba. Michelle hoy en día ha vuelto a hablar con Ornette y con Isu, sé que incluso se han juntado a celebrar no sé qué tontería, es agradable que la pandilla se reúna. Por otro lado y para sorpresa de todos Michelle regresó con los muchachos de Out of State para una gira de esas en que súper bandas de la década pasada  vuelven y ganan millones a costa de sus fans nostálgicos. Cuando le pregunte a Michelle por qué gastaba su tiempo y esfuerzo en esa banda otra vez (ya que él está lleno de proyectos que considera muchos más importantes) simplemente me dijo con frialdad “Por dinero, pues Tito por qué más”  y así era, Michelle estaba ganando muchísimo dinero con Out of state tanto que incluso ha podido solventar una gira con uno de sus proyectos más ambiciosos, Dogs Orchestra que es un trabajo en donde Michelle interpreta canciones italianas antiguas con una orquesta de 50 músicos. Ha cumplido su sueño logrando girar con este proyecto por el mundo y de hecho me ha invitado en ocasiones a tocar en él. Es gracioso cuando vamos a algunos países y las chicas no hacen otra cosa que gritarle piropos a Michelle e inclusive a mí, como si el magnetismo de mi amigo fuese transferible.

De Eras nadie supo nada, excepto Brian (sí, el que alguna vez fue nuestro baterista) que se enteró que lo habían detenido en el estado de Michigan por porte ilegal de drogas.

Esto que he contado nunca se lo he confesado a nadie, sin embargo, he decidido hacerlo por una razón muy simple: Hace poco en un concierto de una de mis bandas vi entre el publico un personaje que me causo temor, era irreconocible, pues se escondía entre las sombras con un sombrero y un abrigo largo, a la salida del bar hubo una pelea entre dos chicos y se armó un alboroto por lo que fui escoltado por guardias de seguridad, sin embargo, pude ver casi de manera milimétrica a este extraño personaje acomodarse entre la muchedumbre y entre sus manos note claramente que llevaba un arma.

Todo el asunto de  Eras después de un tiempo me comió tanto el cerebro que me puse a investigar con la policía sobre psicópatas y asesinatos sin resolver, el producto de todo esto fue un disco con un book-art bastante detallado de mi investigación en donde por su puesto en ningún momento menciono a Eras. Este disco contra todo lo que me imaginaba fui muy bien vendido y exitoso por lo que si Eras era realmente un psicópata pudo llegar a él sin ningún problema. En fin, hace dos noches desperté a las tres de la mañana a raíz de una pesadilla que no recuerdo bien, acto seguido fui a la cocina para tomar un poco de agua y entonces entre aquellos claros oscuros que ofrecía la luz de la ventana sentí unos ruidos amenazantes, rápidamente prendí la luz y me acerque al teléfono para llamar a la policía por cualquier cosa, sentí pasos cerca de mi pieza, pasos firmes como de botas triturando un montón de cucarachas. No me cabía duda de que había alguien así que llame silenciosamente a la policía y me armé con lo que encontré en la cocina, no quise salir de ahí, pero un ruido que venía desde el interior de mi pieza como que me obligaba a inspeccionar, parecían los gritos de mujeres torturadas, gritos de mujeres que no hacían otra cosa que pedir clemencia, eran horribles gritos de desgarro tan horribles que mis oídos acostumbrados a escuchar mierda se irritaron y me hicieron ir obnubiladamente hasta allá, de pronto reconocí una de las voces en la grabadora,  la ex novia de Isu quien gritaba hasta atronar sus cuerdas vocales. Sí, era ella, ya no lo pude aguantar más, esos gritos acabarían con mis nervios, me irritaban tanto que agarre un cuchillo filoso y con las ganas de acometer corrí ciegamente hacía mi cuarto y me lance contra el primer bulto que vi. No era nada, sólo un montón de ropa amontonada, analice con cuidado la pieza vi la grabadora que continuaba emitiendo suplicas delirantes y de un golpe la apagué, entonces sentí nuevamente los pasos de aquellas botas, eran pasos seguros y firmes que no se detendrían, no quise mirar hacía atrás porque sabía que estaba detrás de mí, mi única oportunidad sería lanzarme por la ventana que estaba en frente, lo iba a hacer, juro que lo iba a hacer cuando la policía irrumpió en mi casa y entonces aquel que estaba detrás de mí de un salto salió por la ventana como lo hacen los amantes nerviosos cuando el marido de su amada llega de improviso a la casa. Grite como condenado  y unos oficiales llegaron hasta el cuarto, ahí sólo estaba yo y la grabadora que ahora se convertía en una prueba de lo que digo. En la policía no me atreví a contar todos los detalles de esta historia y simplemente dije que había sido atacado por un loco, no me preguntaron nada por la grabadora en todo caso y el policía que me interrogó desafortunadamente era fans de Michelle y hasta quiso saber si algún día Los payasos volverían a tocar juntos.

Cuando volví a casa vi que en mi repisa de discos había uno que estaba dislocado del resto. Ahí en el suelo descansaba el primer disco de Los payasos, lo supe entonces inmediatamente, el que me quería matar era Eras.

He decidido contar esta historia porque soy incapaz de expresarme en palabras habladas, soy bueno escribiendo y mejor en la música, pero algo así era difícil traducirlo musicalmente. Si me he prolongado innecesariamente no ha sido a priori, seguramente un miedo, una inseguridad me carcome e inconcientemente no he querido escribir esta historia tal cual debe ser aunque por otro lado, al ir juntando toda la historia de la banda (que es la historia de mi relación con Eras) he recordado y conectado varios detalles que me han dado un mejor mapa del asunto. Todo lo que he contado aquí es real. Supongo que ahora seré objeto de estudio para investigaciones policiales, pero es que no resistía más esta presión, siento que puedo morir a cada hora, Eras va tras de mí de eso estoy seguro, no es paranoia y si me va agarrar cualquiera de estos días que se sepa que tuve voz, que se sepa. Cuando pienso en la juventud que tuvimos me siento tan conforme, la pasamos bien y al fin y al cabo Los payasos eran una banda sólo para la juventud, se hizo problemática a medida que crecíamos, en aquella juventud la muerte era cosa de risa ahora le tengo un verdadero miedo a la muerte. Oh, ser joven y ser libre. Por eso los Payasos nunca volverán, amigos.-




 *ESTE CUENTO SE ACABOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
  
Reseñas de un bajista despreocupado por Nicolás Aravena se distribuye bajo una

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jueves, 16 de octubre de 2014

Otro cuentito



He estado ocupado con los estudios y por eso no he podido publicar algunos post que hace tiempo tengo ganas de subir, pero bueno yo creo que de aquí a fin de mes tendré al menos dos post relacionados con las películas de terror, por mientras les dejo un cuento que escribí hace un tiempo. Se títula "Un cuento machista y pelotudo" ojala lo lean y les guste. Ah y con música de Secret Chiefs 3 que no tiene nada que ver!!!

Una Ciudad de locos, una ciudad de espejismos contra los que no podes hacer nada si caes en uno sólo dependes de tu suerte. Eso es córdoba y lo supe hace poco. Por ahí me dirán que toda Argentina es así y que a lo largo de su historia ha revelado sus espejismos al mundo, pero por más que cada provincia tenga su orgullo místico y férreamente lo anteponga al de las otras, una noche en Córdoba es una noche en la casita de los espejos.  Y esto se los cuento chicos para que se anden con cuidado, no de los choros que son impredecibles y duros como un puño con manopla si no de la fantasía engañosa que te entrega la locura de ponerse en pedo. Si los conociera no les contaría una mierda, pero como no es así, no me importa y lo hago, además ya se han dado el tiempo y las ganas de aceptarme en su mesa así que les cuento mi anécdota que no pasó muy lejos de acá, incluso, chicos, les aviso con anticipación, cuídense de ese departamento que ven allí yo ni me acercó a más de dos metros de ese lugar maldito. 
Bueno la cosa empezó un sábado, un sábado de Agosto bien helado y ventoso. Con unos compañeros de la facu nos habíamos juntado expresamente a chupar sin ningún motivo en especial, tal vez el motivo era que mi novia ese fin de semana andaba lejos, en un retiro espiritual en Salta o tal vez que a Cejo y Bicho les había llegado buen dinero desde sus respectivos países (el primero es de Costa Rica y el segundo de Chile, y ustedes saben como a estos chicos les beneficia el cambio del dólar) por lo que andaban generosos y sedientos lo cual es una mezcla peligrosísima. Primero nos tomamos dos Quilmes en el bar que está frente a Patio de Olmos, nos cobraron unos abusivos cincuenta pesos por las cervezas, pero como yo no pagaba no me dolía el bolsillo, los extranjeros no más se ponían, já, y es que soy medio rata, pero no me miren feo que a ustedes no le voy a pedir nada más que este vaso que me convidaron ósea les cuento mi historia y me voy, tranqui que después tienen algo que decir el Lunes a sus compañeros del cole. 
Luego con los chicos nos tomamos dos jarras de fernet que parecían más llenas de Coca que de alcohol, igual nos pegó, tal vez la mezcla, de seguro la mezcla de cervezas y fernet así que para pasar un poco el golpe caminamos por la Belgrano mirando las artesanías que venden en aquella feria de las pulgas que se instala todos los fines de semana por esa calle nos comimos unos dulces bien azucarados que nos vendió un puto que desde su carrito le coqueteaba a quien pasase cerca suyo (pero no a quien le comprase) y entonces Bicho que es un drogo total se encontró con otro Chileno que estaba en la cañada junto a las personas que se ubicaban en aquel puesto de libros autopublicados. Bicho lo saludó y conversó un rato con él, luego nos lo presentó, se llamaba Mark Bowen, un nombre para nada Chileno. Soy Dani le dije; y yo José Ricardo le dijo el Costa ricense. Mark traficaba unos fasos muy finos que le vendió a Bicho por unos cuantos pesos. Nos los fumamos ahí mismo y empezamos inmediatamente a reírnos como tarados, Mark después como que nos trató de correr de ese lugar porque al parecer estábamos perturbando a los pocos clientes interesados en comprar esos libros artesanales, la bocha fue que en un momento Bicho se exaltó y de una patada rompió aquella endeble mesa en donde los editores exhibían sus obras. Los ocho sujetos que estaban ahí nos quedaron mirando fijamente, nosotros por muy drogados que estuviésemos en ese momento sabíamos que lo único que se podía y debía hacer era correr. Con todo el poder de la marihuana dentro nuestro rajamos de ahí con fuerza y llegamos a una calle bien deshabitada entonces surgió la primera idea boluda. Cerca de ahí vivía un compañero llamado Rodrigo, pero que nosotros apodábamos el facho porque era re anti K y cuando se ponía en pedo hablaba de que Videla era su ídolo y que sería mejor sacar a los militares a la calle para que matasen a todos los negros. Como siempre dice esas cosas estando en pedo nunca hemos comprendido bien si realmente es un facho en lo profundo, pero igual lo molestamos diciéndole que es uno y en todo caso parece gustarle que lo distingamos de esa forma. No sé de quién fue la idea, creo que mía, pero llegamos hasta la reja de su resi, nos metimos sin mucho problema, recorrimos el pasillo que llegaba hasta su puerta y le empezamos a mear la entrada, no era la primera vez que lo hacíamos en todo caso, cada 25 de Mayo íbamos a dejarle su charquito amarillo bajo la puerta, eso porque el vago cada 24 de Mayo  sale de joda y llega a su casa como a las once de la mañana, entonces nosotros nos juntábamos a eso de las nueve y media para mearle toda la entrada que es un pasillo largo que inexorablemente termina todo cochino y hediondo, también recuerdo que una vez tuvimos la osadía (o la pelotudez) de agarrar mierda de caballo, guardarla en una bolsa de papel, prenderle fuego a una punta  y dejársela frente a la puerta con ya obviamente la entrada absolutamente meada. El facho nunca ha sospechado de nosotros en su paranoia nacionalista debe creer que tiene algunos enemigos políticos que lo quieren perjudicar. 
Después de esa travesura que por lo demás nos bajó todo el líquido que habíamos consumido (aprovechamos que el pasillo estaba bien oscuro para dejarle una meadera impresionante) volvimos a tomar, nos metimos a un cantina que queda en aquella calle que da subiendo a plaza España... ¿cómo se llama? Bueno, nos tomamos dos botellas de vino y Cejo se puso hablar de su novia, una chica de catorce años que está allá en Costa Rica y que obsesivamente lo controla a cada hora, siempre quiere saber dónde está, para dónde va a qué hora regresa a su resi, bueno, ustedes saben chicos. La cosa es que Cejo cuando chupa se pone obsceno y nos empieza a contar sin tapujos todas sus intimidades, nos dice por ejemplo que su novia se moja muy rápido, que le gusta que acaben en sus tetas o que  la llamen perra cuando están follando. No sabemos si todo eso es verdad o mentira, pero con Bicho siempre le insistimos que nos muestre fotos de su novia en bolas aprovechándonos del caos y él nunca accede, simplemente nos dice esas cochinadas que a veces hasta nos termina calentando. Les mencioné que la novia de Cejo tiene catorce y desde los doce que se están acostando. Bueno, ustedes saben.
En fin, después del vino vinieron tres vasos de whisky puro que Cejo pago sólo porque quería seguir contándonos sus intimidades, parece ser algo que le encanta hacer cuando se emborracha. Al acabarnos el whisky ya estábamos muy mareados y muy calientes, queríamos ver piernas así que fuimos al Buen pastor, como ya eran las una de la mañana supusimos que debía estar lleno de minas y por supuesto lo estaba. Caminamos observando como las chicas venían de aquí para allá con la mini cortita y el escote a flor de piel, los tres nos embobamos, pero sabíamos que había un límite que no se debía sobrepasar así que nos quedamos tranqui en una esquina, en aquel lugar cerca de la calle un grupo de mujeres tiraban al aire serpentinas y papelitos, era un grupo bastante diverso porque además de las típicas chicas que se acostumbra ver a esa hora también habían algunas señoras que no parecían tan divertidas como las jóvenes. La que más destacaba era una chica vestida como súper heroína sexy y con un peinado que exponía una abultada cabellera rubia esponjosa. La chica se acercaba a la calle, esperaba que un auto le parase y le limpiaba el retrovisor, luego se acercaba al conductor y algo le decía. Al principio pensé que trataba de un travesti por el look que llevaba, pero luego noté bien su rostro, no eran facciones de hombre, no se le veía ninguna manzana de Adán en el cuello. Era una chica y tenía un culo precioso que exponía sin pudor a la gente que quisiera mirárselo cada vez que se inclinaba para limpiar los vidrios de los autos que le paraban. Supuse que se trataba de una despedida de solteras, pero aun así no le agarraba mucho sentido a que la que vestía como heroína hiciese eso mientras las otras gritaban y se reían, es decir, celebraban esta especie de humillación aunque hay que decir que la súper heroína parecía bastante alegre con el asuntito, las únicas que se notaban incomodas eran las cuatro viejas que acompañaban al grupo, es más, se veían con sueño. Yo seguía mirando de pies a cabeza a aquella mujer, era alta, pechugona, de buen culo y largas piernas, toda una diosa, el peinado no más que me parecía un poco ridículo porque me recordaba al vocalista de Twisted sister, pero en todo lo demás era hermosa. En cierto momento me volteé y ya no vi a los chicos, se habían ido unos metros más allá para molestar a las minitas que caminaban en grupo por ahí, recuerdo que antes cuando íbamos de bar en bar Bicho y Cejo se ponían a decir bien fuerte que ambos les gustaba el PENE EN EL ANO sólo para generar incomodidad o risa en los transeúntes que se cruzaban en nuestro camino, en ese momento seguramente hacían lo mismo para burlarse de las chicas que andaban ahí y también de pasó mirarles más de cerca el culo. Que pendejos, pensé mientras me acercaba a ellos y entonces oigo que alguien me llama.
-Dani ¿qué haces? Era el facho Rodrigo y estaba con unos amigos que no conocía, se veían bien arregladitos, estaban esperando a unas amigas para entrar a un boliche de por ahí. Nos saludamos, pero no pude evitar reírme al ver al facho tan bien arreglado y pensar que en ese momento todo el pipi que habíamos dejado en la entrada de su casa debería estar propagándose en hediondez. Le conté entonces que habíamos estado chupando y que ya estábamos bien manija indicándole como los chicos molestaban a la gente. En eso se acercó una de las mujeres que estaba en el grupo con la heroína.
-Disculpen chicos, les queremos proponer algo, estamos en una despedida de solteras y necesitamos a un par de chicos para una cosita, se animan a venir con nosotros, el departamento queda acá cerca y no van a estar más de quince minutos.- Nos dijo la chica de lo más sonriente, yo y Rodrigo nos quedamos absortos, casi sin habla, entonces Rodrigo sacó que estaba esperando a otra gente mientras miraba a sus amigos que se sonreían por la proposición.
-Vamos chicos, ni uno se anima, son sólo quince minutos ¡se los prometo!.- Nadie decía nada por lo que salté y quede mirando a Rodrigo como obligándolo a que también pusiese su granito de arena en el asunto. El facho miró a sus amigos casi como pidiéndoles permiso y estos con un tono jocoso lo apoyaron. Finalmente la chica nos llevó a un departamento que estaba bastante cerca del buen pastor, en realidad en frente, ahí mismo donde estoy apuntando, a ese departamento nos llevó. Nos preguntó sin mucha insistencia que cuántos años teníamos y si éramos de Córdoba, tanto Rodrigo como yo le mentimos, no sé por qué. Llegamos hasta el departamento 703, adentró había un desorden descomunal como si hubiese pasado un huracán. La chica entonces sin dejar de sonreír nos vendó los ojos asegurándonos de que todo estaría bien y que los quince minutos empezarían a correr cuando el resto de las chicas llegasen. Luego nos amarró las manos y los pies, quedamos completamente inmovilizados ¡te lo juro loco! la chica nos pidió que no nos moviésemos en ningún momento. Luego se fue, desde mi oscuridad algo de asfixia sentí y le pregunté a Rodrigo si esto era una buena idea.
-Y vos me metiste en esto, pelotudo.- Me contestó cabreado luego sentí el ruido de las chicas que llegaban, eran tan chillonas que me resultaba imposible descifrar las palabras que decían, pero la mayoría hablaba de que ya se habían podido deshacer de las viejas luego la que nos había hablado se dirigió al grupo que entre risas y   risas murmuraban algo extraño.
-Ya ven chicas, pude cumplir con mi penitencia y estos nenes son nuestros por quince minutos. ¡Jessica! Le escuché decir e inmediatamente después sentí un montón de brazos y manos sobre mi cuerpo, Rodrigo se reía de lo nervioso aparentemente también lo estaban toqueteando, pero lo bueno vino cuando sentí una suave mano abrir mi pantalón, escuche entonces que las chicas decían “Dejen que haga lo suyo” y entonces la mano empezó a batir mi pija de forma agradable, luego violenta y finalmente desgarradora. Termine eyaculando casi como si hubiese reventado una cajita de chocolatada.  “Un record” les escuchaba decir a unas, “comételo” le escuchaba decir a otras. Finalmente una vociferó que Jessica había logrado establecer una nueva marca en corridas. “Así se lo tenes que hace mañana a tu esposo hija de puta” decía una, la tal Jessica al parecer reía. Luego hubo un murmullo general escuché como se cerraban un par de puertas, una mano torpe ahora me abrochaba el pantalón y me hacía caminar a tientas por un par de metros, me desataron las manos y los pies y me quitaron la venda de los ojos. Frente a mí estaba la chica que nos había traído hasta el departamento, pero ya no estábamos en el interior sino que en el pasillo, la chica rápidamente se metió al departamento y con la puerta a medio cerrar me dio las gracias y me pidió que desatase a mi amigo, luego cerró de un portazo como queriendo decir “Eso es todo amigos” a mi lado estaba Rodrigo aún atado y vendado se veía re asustado. Sin más que hacer me lleve a Rodrigo hasta el ascensor, lo desaté y le pregunté si le habían hecho lo mismo que a mí “Estuvo buenísimo” me dijo con  satisfacción, “Que perras que hay acá” él parecía conforme, pero yo me había quedado con ansias de más por lo que cuando llegamos al primer piso me despedí de Rodrigo y le dije que yo iría por más. “Che, no seas loco esas minas estaban taradas, quizás qué te pueden hacer, si una vez me contaron que una mina había seducido a un hombre hasta su casa, que mientras culeaban la mina le pedía que le pegase y que al final de todo la muy perra terminó llamando a la policía acusando al huaso de violación, era una psicópata que se excitaba haciendo ese tipo de cosas, yo que tu me ando con cuidado, eh”  Me advirtió y le aseguré que lo tendría todo bajo control que simplemente quería otra paja y ya, incluso le pedí que me acompañara, pero él ya se tenía que ir con sus amigos. Volví a subir al séptimo piso, no sabía bien cómo proceder, ¿acaso  sería tan cara dura de golpear la puerta y pedirles una paja más? por suerte no fue necesario hacerlo apenas salí del ascensor en el mismo pasillo me encontré a la súper heroína vestida ahora con unos jeans fuxia bien apretados y una remerita blanca. Me miró, parecía estar esperando a alguien, pero de todas formas me sonrió y me dijo “Hola” sabiendo que no era necesario ningún preámbulo fui rápido hacía ella (sólo ahí me fije en lo alta que era) y le planté un beso, luego le empecé a acariciar los senos y le dije casi de manera insolente “Vos sabes a que vine” luego la empuje hasta al ascensor, apreté un botón para llegar hasta el último piso mientras nos elevábamos la besaba y acariciaba esas nalgas que me traían loco desde que las vi, luego le quite la remera, chupe sus pezones que tenían un gusto raro, le arranqué los pantalones, le baje su tanga y se la metí con fuerza por detrás, pero entonces cuando iba en busca de su clítoris para acariciárselo toqué algo duro por un lado y arrugado por otro. La mina no era mina se había puesto tetas y todo, pero tenía un pene bien erecto consigo. Por un momento quise parar el acto, horrorizado por lo que acababa de tocar, pero estaba rico el asunto y ya a quién le importaba en todo caso, cuando la calentura llama, llama. La pasamos bien hasta donde recuerdo, la penetré con fuerza como nunca antes lo había hecho con mi novia, fui casi un sádico, ella me lo permitió todo creo que le rompí el ano, sus gritos se debieron haber sentido por todo el edificio, por suerte nadie detuvo el ascensor que subía y bajaba sin destino.
Cuando desperté estaba amarrado a una cama en una pieza llena de pelucas y accesorios de belleza sentí que una ducha corría desde el interior, alguien cantaba. Le eché otro vistazo al cuarto, pelucas de todos los colores y formas se dejaban ver por aquí y por allá, estaba en la pieza de un transformista o algo así. No fue difícil desatarse de la cama ya que sólo tenía un brazo amarrado y lo habían hecho con un cinturón. Me levanté, agarré mi ropa, noté que el tipo que estaba en el baño no se percataba del ruido que yo hacía, seguía tan contento cantando bajo la ducha que podría haberlo matado de haber querido, pero simplemente preferí irme de aquel lugar sin dar marcha atrás, cuando noté el número del departamento  del que salí vi claramente que decía 701. Tragué saliva confundido, lo peor fue que casi en ese mismo instante del 703 salió la chica que nos había hablado a Rodrigo y a mí, iba junto a la súper heroína que parecía bastante  a mal traer y media sonámbula porque era llevada del brazo. Perplejo no supe cómo reaccionar, las  chicas cuando me notaron hicieron un gesto incomodo, tomaron el ascensor y descendieron sin mediar palabra alguna, yo no me fui junto a ellas, no obstante cuando note que del 701 alguien comenzaba a abrir la puerta me lancé escalera abajo y me fui corriendo hasta llegar a planta baja luego salí de ese edificio del demonio y aquí me ven contándoles esta historia a ustedes pibes para advertirles que la noche es un espejismo aquí en Córdoba y que la honra de un hombre siempre es mancillada por aquellas traicioneras imágenes. ¿No me convidan otra cervecita?  
 Una imagen sexy siempre ayuda al aumento de visitas, por lo tanto.....
  

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