martes, 21 de julio de 2020

100 discos para mis treinta: #72 Shocking Lemon – Sometimes Alone (2001)





Siento que a esta lista le falta algo esencial en mi vida. Por supuesto, un poco de J-Rock, que en realidad es simplemente rock en japonés, pero que tiene su propia estructura que logra escapar, en veces, de la forma más occidental del rock. En este caso, uno de mis discos predilectos y además una verdadera inyección de adrenalinica para cualquier otaku. Gente esto es una de las bandas niponas destinadas a tocar el cielo, pero que no lo consiguieron por ceguera de la crítica. Shocking Lemon con el que sería su disco más emblemático.

Tanta genialidad olvidada



Shocking Lemon es considerada a día de hoy la banda de rock más subestimada de Japón y muy probablemente sería menos conocida de lo que es hoy si el anime Hajime No Ippo (Espíritu de lucha en Latinoamérica) no hubiese ocupado dos de sus mejores canciones para sus respectivos openings.
La conexión de Shocking Lemon con el mundo otaku siguió prosperando una vez el grupo se disolviese en 2007 y su guitarrista Hideki Taniuchi se pusiese a trabajar como el compositor de bandas sonoras de varios animes conocidos, uno de ellos Death Note. ¿Pero si eran tan buenos por qué se murieron?



Japón es una sociedad exitista y ampliamente competitiva, los Shocking Lemon simplemente no tuvieron una buena promoción en relación a la calidad de sus trabajos y su popularidad nunca paso de banda underground que toca en algún sucucho asiático. Lejos de la pomposidad de bandas como L´arc en Ciel o el incansable stock de singles de Asian Kung Fu Generation (por mencionar a dos de las más conocidas) esta modesta banda de Tokyo sólo lanzó cinco singles a lo largo de su vida y debido a esta floja promoción nunca consiguieron entrar en un chart de ventas considerable. Una lástima ya que al escuchar al grupo en cualquiera de sus tres discos se puede reconocer una vibra única, melodías esperanzadoras, melancólicas y enérgicas por igual, una especie de cruza perfecta entre el sonido indie de Dinosaur Jr con los momentos más explosivos de Nirvana, pero al mismo tiempo muchas reminiscencias al estilo más post punk de Morrisey, lo que no sería una casualidad ya que según Wikipedia The Smiths es una de las grandes influencias de la banda.

“Sometimes alone” es su segundo trabajo y el que mejor logra equilibrar las ambiciones de un sonido pop con los ecos de una guitarra expresiva, una batería que se atreve a jugar con ritmos distintos (incluso electrónicos) y un vocalista que refleja en su forma de cantar una influencia cercana al rock inglés, todo esto produce que la banda sea una gran revelación y pueda resaltar por sobre el extenso catálogo de bandas prolijas que Japón ostenta. Sin duda son una banda con un sonido demasiado característico de Tokyo, no es difícil imaginarse los paisajes de esa atestada ciudad si nos ponemos este disco en algún dispositivo de audio y salimos a caminar. Inmediatamente el imaginario de esa ciudad de luces voraces, construcciones eternas, calles ordenadas, ciclo vías que bordean hermosas costas y trenes que cruzan el entramado, se nos aparecerá. Shocking Lemon es una banda completamente urbana y por su idioma es imposible no pensar en el Tokyo, en el Shibuya, que más de algún anime nos ha dibujado.

No pierdas tu fuerza



Si pudiese definir este disco con alguna palabra creo que Resiliencia sería la indicada, aunque ignoro el significado de todas las letras, las sensaciones que las canciones del disco transmiten siempre suenan a autosuperación, a salir de la oscuridad y por sobre todo a dar la pelea, mantenerse fuerte. De hecho, este es uno de mis discos favoritos que escucho cuando me quiero dar ánimos y es que desde el primer corte “Zero”  se puede sentir un poderoso sentimiento de no rendirse. El tema comienza con unos quiebres interesantes y atípicos en la percusión con una melodía de guitarra bastante triste, pero que explota en energía durante el coro ganando mucha fuerza y sentimiento, lo que sería una característica común del sonido del grupo, mención aparte decir que el tema en su bridge final tiene un pequeño guiño (voluntario o no) a “Creep” de Radiohead debido a esa distorsión de guitarra tan característica.



“Singer Song Writer Man” continua con la tendencia enérgica del tema anterior, combinando una melodía vocal triste con unas guitarras bastante propias de Dinosaur Jr. No obstante el ritmo desde un comienzo se acelera más y podemos rastrear como buenxs melomanxs algún resquicio a The Smith mediante el pre coro en donde la voz de Takahiko Ogin canta en una escala muy parecida a Morrisey “Ask me” o algo muy parecido al menos. Así mismo el solo explosivo de guitarra le otorga de una frescura y vibra especial al tema, sin duda una canción para escuchar cuando quieras salir a correr (en realidad el disco entero está para eso, lástima que sea tan difícil de conseguir)



“Stay” cambia totalmente el estilo y retrotrae a algo que suena más al Oasis más vistoso, y no es raro ya que los acordes y la batería media drum n bass tiene una onda demasiado noventera que separa el tema estilísticamente del resto de las canciones del disco, a pesar de que pueda sentirse un poco repetitivo, no es un mal tema y vuelve a estampar con fuerza el sonido base del disco. “Unchain” juega con una batería electrónica y una guitarra menos distorsionado, así mismo la voz de Takahiro adquiere un tono más susurrado, como si estuviese confiándonos un secreto. Creo que es el tema menos conseguido dentro del disco ya que su idea más popera se pierda en un mal coro que hace que a la larga el tema suene poco orgánico.


“Nightfly” continua con la experimentación del drum n bass, pero esta vez entregando un tema que podría caer bastante bien dentro de un catálogo trip hop. El tema, como su nombre lo indica, juega con la sensación de una noche errante por la ciudad de Tokyo, caminando por esos inmensos puentes que separan un costado del otro, en medio de esas solitarias y frías calles que parecen ir siempre cuesta arriba. En algún grado el tema me recuerda a las fantasías sonoras de Cerati en su faceta más Shoegaze, pero en realidad, aunque interesante, se trata únicamente de un tema instrumental que da paso a un verdadero corte propio de Soda Stereo, “Karma Place”  marcado por compases más lentos y envolventes maneja ciertas melodías seductoras que quizás retratan aquellos barrios rojos de Japón en donde reina el crimen organizado y es mejor pasar alerta en vez de embobado. Nuevamente la guitarra brinda de un momento volátil digno de la atmósfera.



“Inner Light” es el tema que la productora Mad House escogió para acompañar el segundo opening de Hajime No Ippo, un anime que habla de auto superación y desarrollo personal mediante un personaje que se desenvuelve en el rudo mundo del box. El tema refleja esa sensación de esforzarse un poco cada día para lograr las metas, con energía y tenacidad. Si bien es una canción poderosa y llena de cambios melódicos inteligentes en donde la guitarra abunda con preponderancia marcando en todo momento picos de fuerte emoción que hacen sentir a la canción como una verdadera oda al esfuerzo, no obstante, el tema que sigue consigue opacar no solo esta si no que casi todo el disco, me refiero a la brutal  “Under Star” que fue seleccionada como el primer opening de Hajime No Ippo. El tema consigue condensar toda la emoción y espíritu del trabajo. Con un riff punky, un bridge potente, un coro poderoso, una batería a toda máquina e incluso el bajo destacando con osadía, se ha convertido en todo un himno y a título personal, es mi canción favorita para salir de estados depresivos, incluso la voz que a priori no tiene un semblante muy enérgico, consigue en esta canción sonar adrenalinica. 

 
 
La melancolía vuelve con “Soon” aunque de un modo más explosivo, el tema combina pasajes tranquilos con un coro grandilocuente y una melodía que es guiada por un bajo bastante más protagónico que en el resto de las canciones. Para mí la segunda mejor canción del disco, recordando los primeros trabajos de Muse, pero con algo de nostalgia indie de grupos como Sonic Youth. Sí, un híbrido curioso, pero no tan descabellado de imaginar, especialmente por el sonido de la guitarra de Hideki. “You”  es una balada mucho más pop, totalmente romántica y discreta, un buen preludio para el final, donde la batería de Toshiki Shimizu destaca por sus constantes redobles y quiebres otorgándole junto con Hideki de una complejidad mucho más rica al tema del que se podría sospechar en un primer momento, haciendo que el tema crezca no sólo en intensidad, también en sentimiento gracias a la sentida interpretación de Takahiko, quien si bien, no alcanza niveles más potentes y su registro puede sonar en un primer momento más bien plano, es sin duda la voz que mejor le viene al sonido melancólico y enérgico del grupo, lo que se puede palmar en ese excelente final con la voz recitando mientras la guitarra se deshace en un lisérgico solo. El final con “Never my sun” es el que más respira un aire a Morrisey, desde la forma de cantar de Takahiko (ojo, no en su tono) hasta los riff alegres y casi suaves que pronto decantan en un ritmo mucho más positivo en el que me es imposible no imaginar a personajes de anime contemplando un atardecer sentados en algún cerro mientras beben un refresco en lata.  



Ese sol anaranjado que se esconde entre la enorme ciudad es el telón final para un disco positivo y completamente melancólico, con sonidos que recuerdan mucho a The Pillow (otra banda nipona que ha sabido ilustrar con su música escenas de un bello anime llamado FLC), pero también a la vena pop de grupos contemporáneos como Beat Crusader, “Sometimes alone”  pretende ser un disco de sonido introspectivo, juvenil, enérgico y de vibra completamente positiva, pese a los pasajes más melancolicos.- 

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