jueves, 24 de junio de 2021

Nostalgias de la Cumbia Villera



No me pregunten cómo, pero en algún momento de la noche, la virtualidad perdió el rumbo y me estrelle en una interminable playlist de cumbia villera que desbloqueo algunos recuerdos tan pueriles de mi juventud que sólo suenan a eso, a cumbia villera.


¿Qué tengo que ver yo con esta música?



Una aclaración, de niño y adolescente nunca me gusto la cumbia, al menos hasta los 23 años, más o menos, cuando empecé a disfrutarla de a poco (coincidiendo con las primeras borracheras universitarias) y cada año me fue gustando más, hasta el punto que actualmente me interesa conocer más sobre la cumbia, sus variantes, sus estilos, su musicalidad. Es una curiosidad genuina aunque no más intensa que el que tengo con otros estilos. 

Para quién no lo sepa, así como el metal se ramifica en múltiples subgeneros, pasa lo mismo con la cumbia y uno de los subgeneros más peculiares es la cumbia villera, una variación del ritmo clásico, pero con la implementación de teclados casio y baterías más simples, esto le da en sí un sonido muy característico que cobra mayor sentido con la temática de las letras que tratan sobre marginalidad social y cierto orgullo de pertenencia, es decir resignifica una clase social estigmatizada, pero no desde los elementos moralizantes impuestos desde arriba, sino más bien desde elementos propios como la ironía, la desfachatez y la burla. Se trata de música popular, hecha para vender y gustar a las masas de un determinado sector social, pero la cumbia villera tiene un origen que poco tiene que ver con el mercado de la música.

Es cierto que en determinado momento de la historia, el mainstream tocó a la Cumbia Villera, generando una multiplicidad de artistas que fueron, como se suele decir, “blanqueando” el estilo (cuya mayor expresión llegó ad portas del 2015 con la llamada Cumbia Cheta) Antes de los negocios con los sellos discográficos, bandas como Dama Gratis o Supermerk-2, surgían porque querían tomar un lugar de relevancia en sus propios barrios y villas, por medio de la música quisieron  retratar de manera entretenida sus vivencias como marginales, por lo que es una música que apela y representa a una clase social golpeada, que poco a poco fue convirtiendo a estxs artistas en grupos relevantes dentro de la escena nocturna, notorios en cuanto a masividad e incluso tenían su propia estética reconocible.

Lo mainstream pudo exprimir lo más superficial de la Cumbia Villera, pero su esencia y mayor virtud que tiene que ver con enunciar en primera persona lo que es llevar una vida en la pobreza, en donde, no necesariamente aparece una mirada del todo triste o crítica (como a veces ocurre con el hip-hiop) muchas veces, es incluso una mirada gozosa la que se expone, ya que la Cumbia Villera muchas veces habla de llevar una vida algo dionisiacas.  

Actualmente L-GANTE se esta convirtiendo en una sensación regional, su formula del éxito no es más que agregarle trap a la Cumbia Villera, algo simple, pero que revitalizo el genero a nivel maínstream ya que hace años venía siendo algo olvidada y transformada más en una parodia de si misma, y aquello en gran parte es por culpa de la explotación del mismo estilo por parte de productores, el ejemplo más indicado para esto es el caso del grupo Wachiturros, quienes manejados totalmente por un productor ajeno quiso construir una especie de boy band de Cumbia Villera, pero no consiguió los resultados esperados a largo plazo y poco a poco los principales productores de Cumbia Villera fueron trabajando con artistas que intentaban mezclar el electro dance con el estilo caracteristico, los ejemplos de estos son artistas tan aborrecibles como Tu Papá o Nene malo, artistas que fuero del contexto de boliches a las 4 AM en Argentina, no tenían mucho sentido. En el caso de L-GANTE la cosa es distinta, ya que su formula es tan simple, pero efectiva cuando se realiza de manera acertada y por supuesto, teniendo a la persona adecuada y que de el ancho para esto, una persona que represente esas vivencias en su sola presencia. Esa en gran medida es la esencia que la Cumbia Villera adoptó y por lo mismo, quien conseguía un éxito o legitimidad mayor dentro del ambiente, era igualmente aplaudido por una leal saga de seguidores que se enorgullecían por los logros de aquel artista, sintiéndose igualmente parte de esos logros. Ahora que lo pienso, este fanatismo que despiertan ciertos artistas de la Cumbia Villera en ciertos sectores sociales, es muy parecido al amor que sienten los hinchas por sus equipos de fútbol locales, temática que naturalmente también se explota en muchas canciones de bandas de cumbia villera.

¿Pero qué significa todo esto para mí? En primer lugar y creyendo entender un poco la dinámica más profunda que esta música transmite a la sociedad, creo que realmente sólo puedo disfrutarla en situaciones de joda, cosa que de todas maneras es una de las misiones con la que esta música es concebida, pero eso no quita que de vez en cuando pueda disfrutar sin ningún asomo de ironía de esta música. Ahora, ¿tanto importa lo que escuche o no? Claro que no y creo que deberíamos abrir más los limites de lo que escuchamos, sólo que en este caso, la cumbia villera potencia la identidad de un sector de la sociedad que es totalmente invisibilizado y aunque esto sea un blog que quizás nadie lea, igualmente no quiero sentir que me estoy apropiando de algo que en primer lugar esta hecho por y para ese  sector. Bajo esa mirada políticamente correcta, mi respuesta de que sólo puedo escuchar esta música en contextos de joda, resulta frívola.

Pero igualmente, siempre escucho esta música en contextos de joda…ah, esperen un momento, no es tan así...la pubertad y la Cumbia Villera a veces pueden ser palabras que se cruzan extrañamente y es esa la razón de crear este post:

LAURAAAAAA SE TE VE LA TANGA


En mi adolescencia, época no muy grata realmente, la Cumbia Villera estaba muy de moda, eran los años 2003-2005 aproximadamente. Si bien es cierto que el estilo 
debido al estigma social que arrastraba, se disfrutaba más bien como una moda de consumo irónico, igualmente se consumía mucho. Yo era de los que escuchaba esta música más por consumo irónico, no como burla a los “flaytes” o “turros” sino más bien como un elemento que me parecía en si mismo tan bizarro como genial, pero de esa genialidad que no te interesa escarbar demasiado, sino más bien, únicamente esbozar un respeto por ese mundo que proponía en cada nota y cada letra.

La estética de la cumbia villera es única, los dibujos de las portadas de los discos de Yerba brava, Dama Gratis o las mal fotoshopeadas imagenes de supermerka-2 le daban realmente un aura muy freak al asunto, casi como si fuese un lenguaje estético único, incluso el dibujito del niño que esta meando que aparece en los discos de Yerba  Brava es prácticamente un símbolo, un icono y que tiene mucha relación con los sticker que los choferes de autobuses solían pegar para tunear sus maquinas. Por lo menos así pasaba en Chile a mediados de los años dos mil, época en que muchas modas ridículas hacían alarde de excentricidad, pero la más atrevida era sin duda la moda villera, aunque decir moda suena superfluo, ya que no es como los punks, claro, hay cortes de pelo, ropa característica como las camisas a cuadros o las chaquetas gruesas de colores apagados, pircing, claro, todo eso podría decirse que eran distintivos, pero nuevamente, al ser una música tan arraigada a una clase social, más que moda en si era la forma que tenía la gente de la villa de vestirse y expresarse ante los constantes prejuicios, por lo que lo único que tiene sentido cuando se habla de moda villera para mi es algo más relacionado con una actitud ante la vida.

Una actitud que tiene que ver con el despilfarro, la amistad, el sexo, el galantaneria de cuarta, la borrachera (mucha borrachera) y la marihuana, la Cumbia Villera le canta mucho a la marihuana, pero no tanto a la planta sino más bien a la sensación de estar volao, al disfrute y al placer por el ocio, lo que otrxs llamarán directamente vagancia. Ante esto sospecharán que el estilo de vida que la Cumbia Villera expone, no era para nada del gusto de la moralidad protocolar del buen pensar. 

Yo, si bien, nunca viví en una villa, sí viví en un barrio de clase baja y esta música se escuchaba y de alguna manera te traspasaba todo su imaginario marginal, del cual yo no formaba ni me seducía formar parte, pero igualmente la reconocía como algo que era parte de mi entorno. Por ello el gusto por la Cumbia Villera tenía un carisma más bien absurdo en mi adolescencia y por lo mismo lo relaciono mucho a la puerilidad de la época. Bueno, sin hacer más largo esto, en mi adolescencia voluntariamente o no tan voluntariamente, escuché y disfruté de muchas de estas canciones que en algún punto mi inconsciente olvido, pero aquí quiero recordar las más destacables:

Escuchá - Vengo de la casa de ella



La banda se llama Escuchá y desde ahí ya queda claro el tono del asunto. La portada del disco, ese croma, esos efectos, todo hecho a mano, obviamente es una horrible portada, pero se sentía que estaba hecha con cariño, como que los chicos que aparecen en ella no ocultan su orgullo. En cuanto al tema, me encanta, recuerdo la cantábamos en el colegio, por lo menos el coro, durante las mañanas, porque (se viene un flashback) mi colegio era católico y todas las mañanas nos obligaban a reunirnos en el gimnasio para rezar, entonces cada vez que volvíamos de vuelta a la sala, con un compañero a modo de webeo cantábamos el coro, con ese acento tan único que entona el vocalista.

La base - SABROSON



Esos teclados iniciales son tan característicos, que al sólo escucharlos sientes que estas ingresando a un submundo en el que ya no tienes el control de tu destino. Por otro lado, los muchachos en el grupo parecen más una pandilla que un grupo, por lo que se siente directamente el orgullo por el producto, sin importar lo simple que se pueda presentar, ellos no ocultaban que detrás de ese negocio musical, habían ganas de pasarlo bien.

ROMAN EL ORIGINAL – YO SOY TU MAESTRO


Al escuchar esto recuerdo el barrio en donde vivía a los 15 años, cuando iba a comprar pan unas calles más lejos de mi casa, en donde el asfalto dejaba de pavimentar la tierra y era común ver en las esquinas a hombres parados vigilando a quien pasase en frente, siempre con cara de pocos amigos. Pero bueno, siempre que pasaba a la panadería, este tema sonaba así como también cada vez que iba a la verduleria, y bueno, se entiende, es música popular, pero nunca me detuve en el detalle de ese leve regeton que aparece, supongo que L-GANTE no fue el primero en mezclar estilos, además, mucho me temo que muchas de estas canciones son covers de otras cumbias, pero el toque Villero le da un plus.

Supermerk-2 la lata



Supermerk-2 es una banda de culto dentro de la cumbia villera, realmente esta canción sí me gustaba cada vez que la escuchaba, y la cantaba con gusto con mi compañero, es más, recuerdo que una vez él hizo una rifa cuyo único premio era un disco de supermerk2…disco pirateado, porque claro. El tema lo siento una genialidad, un reflejo certero de la actitud, de la viveza y sobre todo de la mirada más picara hacía la vida. AH POR SUPUESTO, NO puedo dejar fuera a la emblemática “Que calor” pero esa realmente esta muy quemada y se ha convertido en un himno de colegiales. 

Pibes chorros – La colorada



No me voy hacer el gil, obviamente la cumbia villera esta plagada de canciones sexistas y unas cuantas bien misóginas, la más suave de ellas sería “Laura se te ve la tanga” de Dama Gratis, que de escandalosa no tiene nada, pero esta canción, supongo que sólo se puede entender dentro de un contexto completamente de joda, ebriedad, merca y alguna que otra cagada. Es decir, una letra que esta más hecha para joder, molestar y sobre todo webiar en buena onda. De todos modos, hay artistas que han intentado darle un vuelco temático al estilo, especialmente cuando se trata de temas de disidencia sexual y la gran prueba de ellos son grupos como Chocolate, Cumbia Queers, Tranki Punki. Así como el regetone tuvo su costado más divergente frente al discurso muchas veces machista que aparecía, la cumbia villera no es la excepción, aunque eso lo dejamos para otra ocasión.

 REPIOLA- PIDEME LA LUNA



Esto es un cover, ¿verdad? Bueno, la verdad no me importa si lo es o no, porque realmente creo que es temazo en si mismo, bajo su forma, su estructura rítmica, la melodía, la voz carrasposa, tal vez la versión original es más entrañable, pero esta versión no carece de ningún atractivo.

AGRUPACION MARILYN – Su florcita



Acá es quizás donde me di cuenta que la cumbia villera también podía buscar profundidad en sus temáticas. La canción de ritmo dramático, pero jolgorioso como lo pide el estilo, esconde una letra desgarradora que habla directamente del secuestro, violación y asesinato de una menor de doce años. Realmente la canción siempre me pareció muy bizarra por la forma en que conjugaba toda esta narrativa macabra en una canción de un estilo tan en apariencia banal, pero ahí estaba yo, estúpido e ignorante, midiendo la calidad de las cosas según mi obtusa mirada, obviamente la cumbia desde que es cumbia se sirve del dolor, el sufrimiento para abarcar sus temáticas, eso siempre ha sido así, lo curioso o peculiar de esta canción es que es una de las pocas que consiguió un relativo éxito hablando de forma tan directa sobre un crimen.

Nestor en bloque – una calle nos separa



A medida que reviso estos éxitos, más me percato de lo vigentes que están hoy en día, por medio de memes o referencias, convirtiéndose en una especie de hito cultural generacional que consigue superar las barreras sociales…ponele, pero este tema también lo disfrutaba mucho de cantar por los pasillos del colegio.

Dama Gratis - El humo de mi fasito 



Pablo Lescano, el cerebro tras Damas Gratis, ha sido completamente legitimizado por el rock argentino y eso significa simplemente que los obtusos rockeros argentinos respetan un poco más la cumbia villera (sobre todo después de que apareció la Cumbia Cheta, empezaron a valorar más la Villera) lo cierto es que esta música es parte de la cultura ARGENTINA, por más que en cada provincia del país existan sus propios delirios musicales como ocurre en Córdoba con el Cuarteto (un mundo más bizarro tal vez) Es cierto que la música de la Cumbia Villera remite más a los barrios marginales de Buenos Aires, pero igualmente ha sabido captar el sentir nacional de muchxs y le ha otorgado voz, identidad e incluso dignidad a mucha gente estigmatizada socialmente, supongo que es el gran potencial de este estilo de música, por fuera de ser sólo música para bailar o webiar en el colegio con tu compañero, como sea, un saludo Morales (mi compañero del colegio que sí escuchaba esta música porque le gustaba) y gracias al algoritmo youtubiano por las recomendaciones. Ah por cierto, esta canción no la escuche mucho en mi adolescencia, pero la dejo acá porque es uno de los himnos más importantes dentro del estilo.


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