lunes, 31 de enero de 2022

Alguien que todxs amen

 
Chile es un país que culturalmente bota con alevosía sus idolatrías, en cualquier materia o rubro, cada vez resulta más dificil encontrar en el imaginario popular, figuras que caigan realmente bien en casi todos los sectores de la más abosluta diversidad. A diferencia de otros países, la cultura chilena parece ser insaciable a la hora de poner en tela de juicio la vida y relato de cualquiera que haya alimentado con suspiros de grandeza la historia de ésta lamentable nación.

sábado, 22 de enero de 2022

100 Discos para mis treinta: #11 Naked City - Naked City (1990)


 
 
La matemática no le falla a John Zorn y ya para finales de los 80', aún con una carrera relativamente joven, el saxofonista ya había producido y publicada una buena suma de materiales hoy considerados de culto. La mirada vanguardista de John Zorn frente al mundo sonoro consiguio sacudir los convencionalismos del Jazz Neyorquino. Cuando Naked City aparece se convirtió inmeditamente en un referente clave para la dilatada trayectoria del músico, además de ser lejos uno de los proyectos más queridos por parte de su fanaticada y que elevó los estandares personales de Zorn.

domingo, 16 de enero de 2022

100 Discos para mis treinta: #12 Placebo - Whithout you I´m nothing (1998)


 

Placebo es una banda con una discografía - a mí parecer - muy solida con puntos más altos que otros, pero en general todos sus discos suman bastante al panorama del rock alternativo (por poner una etiqueta muy amplia a su música) Ya hablé de la osadia que tuvieron al lanzar "Battle for the sun" uno de los discos que hasta la fecha considero más interesante en su catalogo, no obstante, amo intensamente casi todos sus trabajos y de su época más pomposa no puedo ignorar "Whithout you I´m nothing" como una verdadera obra maestra, a pesar de que muchxs considerarían a "Black Market Music" o "Sleeping whit ghosts" ese honor (y razones hay varias) yo me quedo con su segundo trabajo discografico simplemente porque aquí el sonido de la agonía adolecente noventera me parece transmitido de forma brillante por Molko y compañía, este disco a mis 14 años fue una obsesión algo culposa y cada vez que lo vuelvo a escuchar de principio a fin ese sentimiento fragil y juvenil se sigue sintiendo con igual frescura.