No
cabe duda que Youtube domina gran capital de lo que es el internet hoy en día.
Como dato curioso hay tantos videos en esa plataforma virtual que una sola vida no alcanzaría para
revisarlos todos, el torrente de información crece a cada segundo de manera
abismante, por lo mismo se debe nutrir de cosas aparentemente novedosas al
interés de una masa dispersa y cambiante que sólo se sabe guiar por las
novedades. En ese sentido los virales funcionan bien bajo la lógica de
construcción inmediata que es a la vez olvidada muy pronto, pero rememorada y
activada hasta el infinito,
pero de lo que hoy quiero hablar no es de los videos virales sino de
una insurgente moda que los youtubers están adaptando para ganar más espacio en
un (a simple vista) eruptivo público femenino, pero por sobre todo me llama mucho la
atención la proveniencia de esta moda, con ustedes los videos y el estimulante
mundo ASMR.