viernes, 24 de junio de 2022

100 Discos para mis treinta: #01 Boredoms – Super Ae (1998)

 

¡Y por fin! luego de algunos años llegamos al puesto número 1 de este conteo que me tomo mucho más de lo que pensaba. Debo decir algunas cosas: La verdadera lista que originalmente tenía en mente se fue transformando a lo largo del tiempo, cambiando de posición algunos discos y agregando otros, lo que me hizo comprender que a las finales es bastante absurdo hacer este tipo de conteos sobre todo cuando (supongo) me quedan varios años de vida y quién sabe qué discos valoraré más a futuro, de todos modos, la mayoría de discos que reseñé sigo sintiéndolos como álbumes esenciales para mi vida musical. Dicho esto debo agregar que siempre, desde el primer momento supe que este disco en específico estaría a la cabeza, incluso ya había escrito una especie de reseñade este trabajo en una de las primerísimas entradas del blog por lo que no deja de ser especial este cierre de ciclo. Nada, si conocen este disco les invito a volver a deslumbrarse y si no, pasen y les explico porque siento es una experiencia que cualquier persona melómana debería escuchar.

 

El poder sónico a otro nivel


Yamantaka Eye es una figura que despierta cierta admiración por ese peculiar borde en el que transita, no muy popular, casi nada en realidad, pero igualmente un ser de culto. A la altura de la marca musical de un John Zorn, un Frank Zappa o incluso algunos no tan iconoclastas, pero igual de intensos como el mexicano Silverio o el árabe Omar Souleyman. En nuestro caso el nipon por medio de la experimentación, el noise, la electrónica y el trance, primero con un banda tan extrema e inusual como Hanatarash marcó pauta y luego con Boredoms ha establecido un estilo tan orgánico y a la vez estrafalario que su sonido conserva un sello registrado. Con esta banda en particular Yamantaka supo madurar completamente su progresión electrónica a través de ritmos que evocan rituales primitivos. La música de Boredoms concretamente no se puede definir como simple rock o simple electrónica, su evolución como banda también ha tenido momentos de puro noise hasta otros mucho más cercanos al formato de banda de rock, aunque nunca nada convencional. Aún así consiguieron una impredecible fama en los noventa llegando a tocar en festivales de la época junto a bandas como Sonic Youth quienes serían sus grandes camaradas por esos años, incluso por youtube se puede encontrar un video que compila grandes momentos de esta banda en gira por Estados Unidos tocando en festivales tipo Lollapalloza.

Aunque en muchos aspectos Boredoms nace directamente de la garganta ruidosa y de la mente desenfrenada de Eye, es justo nombrar al resto del equipo que sin duda supo darle ese adecuado plus al sonido para que sea tan único. Por un lado, la baterista Yoshimi quien incursiono luego en la psicodelia de Flaming Lips y eventualmente se atrevió a crear su “propio Boredoms” con la magnifica y casi mágica banda OOIOO de quienes también reseñe un fantástico disco unos puestos más atrás.  Ella es importante porque ha sido la baterista que más se acoplado a las ideas de Yamantaka y se ha permitido incluso transformar el sello noise e iracundo que el grupo tenía en sus comienzos en uno mucho más hipnótico y tribal. Por su parte también cabe destacar el trabajo de Yamamoto Seiichi en las guitarras manteniendo esa fuerza propia del rock dentro del proyecto y finalmente Hira quien se encarga del bajo y las percusiones añadidas. Para un disco como “Super Ae” intervienen muchos otros nombres importantes de la escena ruidosa del Japón de aquellos años, pero estos cuatro son los fundamentales, especialmente Eye quien echa mano a la tornamesa, percusiones, sintetizadores, por supuesto gritos, loops electrónicos y casi toda la producción musical, y nuestra querida Yoshimi que también juega un rol importante al hacerse cargo de teclados, trompetas, sintetizadores y demases, por supuesto también de su instrumento base que es la batería.

La verdad es que Boredoms es ese tipo de bandas que no tiene mucho sentido explicarla y es mejor escucharla. Podríamos decir que es como esas ondas que se generan en los lagos cuando tiras una piedra y se van expandiendo, pero en este caso, hasta formar una especie de tsunami. No es una banda para todos los gustos, eso esta claro y creo que jamás han intentando congraciar a nadie más que sus propias inquietudes artísticas, ahora, qué tiene este disco tan genial para que lo considere crucial en mi vida. No es una gran historia, simplemente recuerdo haber escuchado el primer tema y al igual que con el DISCO VOLANTE de los Bungle no entendí nada, me sentí desacertado, llegué al disco justamente buscando música extrema, quería una especie de desafío para mis oídos y en ese tiempo yo escuchaba hasta los pedos si me los ponían en un adornado álbum conceptual.

Me sentí casi frustrado al escuchar el disco y no captar nada, no le encontraba sentido, no sabía cuándo terminaba y empezaba una canción, si acaso se intentaba construir una especie de melodía, al principio fue pura confusión. La reseña que había leído sobre este disco es que era un trabajo extremo, un proyecto enfático en cuanto a noise, pero a mí no me pareció tan así, se trataba de algo que por lo menos hasta ese momento nunca antes había podido apreciar. Se convirtió en esos discos que curioseo de vez en cuando, un fetiche se podría decir, con el tiempo fue asimilándolo más, pero no fue hasta una experiencia tomando LSD que este trabajo me pareció insuperable, seguramente por el influjo de la droga este disco y sus canciones cobraron otro sentido, entre su caos pude agarrar cierta entropía que me hizo valorar profundamente la experiencia. No quiero decir que haya que drogarse para apreciar este disco, muchas otras veces volví a escucharlo sin necesidad de sustancias y cada vez lo podía disfrutar más, sólo que simplemente no puedo olvidar lo genial que se sintió escucharlo bajo los efectos alucinógenos, fue un viaje lleno de colores, electricidad, ruidos y explosiones catárticas que ocurrían en mi cabeza con tanta adrenalina que difícilmente pude repetir aquella dicha sonora, es más, luego de aquella experiencia quede tan fascinado que me propuse crear una lista de 100 discos que debía escuchar antes de los 30, sí, ahora tengo 32 años y algunos discos dentro de esta lista ni siquiera estaban contemplados cuando comencé con esto, pero así como el Ouroburous el fin es el comienzo y siempre me pareció necesario destacar este disco no sólo por ser uno de los trabajos más elaborados de la banda hasta ese momento (seguirían por ese camino multiplicándolo a la quinta ponencia en sus siguientes proyectos, todos igual de buenos) sino también porque me hizo sentir que el placer de escuchar discos y sentir esas experiencias de forma personal y única es aquello que le daba sentido para mí a amar la música, no para criticarla, no para volverme un experto ni mucho menos sacar dinero de esto (aunque quien sabe así empezó Fantano). Escuchar y dejarse llevar por sonidos únicos que me hagan sentir en la luna, o en la calle en medio de una balacera, en un paraíso del EDEN o en el mismo infierno, la música me transporta y hay discos que consiguen ese viaje de mucha mejor manera, éste en particular no deja de perder aquella capacidad pasen y pasen los años.

Un enérgico salto al interior de uno mismo


 

Una catártica experiencia sonora de una hora y un poco más dividida en siete cortes es lo que nos ofrece este trabajo que no abarata en ruidos, los cuales va pavimentando de manera brusca en un puente de sonidos diversos que buscan azotar de alguna manera nuestra alma. Así es Boredoms no es una banda que se esfuerce por sacar hits o canciones convencionales, el primer track “SUPER YOU” arranca con una orgia de sintetizadores que sin previo aviso dan paso a una bestial intro de lo que parece ser una fanfarria de puro metal que se va colando por unos sonidos casi de turbina que se intensifican con mayor y mayor potencia hasta deconstruirse así misma en un montón de interferencias, cuando ya parece que todo tomará sentido la canción gira a una onda más ¿groovy? donde la batería no escatima en redobles que se van ampliando para cortarse abruptamente, primer tema terminado ¿qué fue esto? ¿una introducción? No esperes nada de lo que podrías creer porque este disco no busca seguir un hilo común, más bien propone perderse en un caos.

Aunque, mucho caos no parece ofrecer el segundo track que empieza de manera ominosa y hasta litúrgica, se trata de “SUPER ARE” mucho más introspectivo, profundo, lleno de decibeles que aumentan la presión sanguínea, escuchar esto con un equipo de sonido de punta es puro regocijo. El track se toma su tiempo en arrancar, cerca de ocho minutos en que parece cocinarse algo grande por debajo de los seudo cantos espirituales que Eye levanta. El momento más tribal lo brinda Yoshimi quien repite un mantra que desemboca en un pomposo estruendo de guitarras y distorsión que no pierde su potencia ni su aparente sentido grandilocuente, con Eye musitando unas palabras que elevan la propuesta a limites casi esotéricos y al mismo tiempo musicalmente bien Stoner, pero mi parte favorita llega casi a los 6 minutos de canción cuando todo se vuelve una locura de noise rock muy cercano a Sonic Youth, pero más orientado a la adrenalina sin límites en los que ciertos fragmentos dadaístas panean. Una locura, una canción que teóricamente es capaz de llevar adelante muchos estados, pero todos ligados de manera deforme, como las criaturas cinematográficas de Cronenberg.


 

El tercer tema “SUPER GOING” se siente mucho más enérgico desde su arranque, aunque compuesto por los elementos clásicos de una banda de rock, el tema bien podría formar parte de una fiesta rave de esas que se hacen en “El hombre en llamas” locura, tripping, algo de krautrock, la mejor combinación de la energía propia del rock directo con los artificios electrónicos más disparatados. De alguna manera por su constante adrenalina y sentido de querer mantenernos a quienes escuchamos en una especie de trance, como si el tema fuese un puente luminoso que cruzamos a mil kilómetros por hora, es como intentar observar la velocidad de las luces en una carretera en plena noche y sentirse invadido por esa preponderante luminaria dominante. El tema baja sus revoluciones casi al final, manteniendo una distorsionada guitarra en pie para volver al impacto inicial sólo para que los sintetizadores consigan un insólito protagonismo mediante las percusiones. A pesar de todo quizás la canción más convencional dentro de lo que cabe pese a sus doce minutos y pico de duración, igualmente mi favorita por su potencia y desarrollo casi violento.

La colisión de noise, krautrock y rock elevándose a la ascensión solar continua en “SUPER COMING” que abre de manera juguetona con unos sintetizadores creando melodías tras una guitarra acústica algo desentonada. Luego el canto ritual de Yamantaka aparece y a él se le suma un coro que agranda las ondas de sicodelia, como si se tratase de una lisérgica junta de hippies en la playa. Al más puro estilo de sus colegas Acid Mother Temple. Boredoms inmediatamente cambia la frecuencia a algo mucho más rudo, aunque sin perder ese sentido casi rustico en cuanto a los cantos y baterías. Sin miedo al absurdo, al contrario, cayendo con gusto en el, la banda canturrea en un no-idioma que va poco a poco absorbiendo nuestra atención, volviéndose cada vez algo más espacial y atmosférico. Nuevamente más de doce minutos que nos empujan en un viaje de emociones intensas si nos dejamos llevar mientras Yamantaka y su tribu siguen canturreando cada vez con más y más fuerza hasta acabar con unas apacibles cuerdas de guitarra y bajo que van dibujando una especie de improvisación intervenida por EYE y sus sintetizadores.


 

“SUPER ARE YOU” es otra de mis favoritas personales del disco, recuerdo que la primera vez que escuche este trabajo me rendí inmediatamente ante al despilfarro de sonidos bruscos que tiene este tema. Dadaísta, noise, con tintes de garage rock incluso, es muy divertida y completamente estúpida, es una canción que gira sobre unos curiosos leitmotivs que mantienen la atención y energía hasta ese gran grito que corta todo el rollo que se venía dando para llegar a algo un poco más astral (si es que cabe esa palabra aquí) para luego como un motor turbo dinámico girar 360 grados y agarrar un aire más denso, litúrgico y profundo que se va apagando con calma y control como si fuese un fuego extinguiéndose en una vela. Todo esto choca con el arrebatado inicio de “SUPER SHINE” el penúltimo tema que si bien mantiene mucho la esencia del track anterior, vuelve a jugar con el noise en cuanto al acople de las guitarras, un bajo bien distorsionado y unos cantos mántricos que le dan ese toque casi místico al disco. Otra canción larga llena de momentos de puro trance y sicodelia, pero de aquella sicodelia caótica y desbordada. Yamantaka y sus secuaces repiten la palabra “SHINE” de múltiples formas, primero bajo un halo discreto para luego ir subiendo los decibeles, empujándonos nuevamente a un rio de sonidos estruendosos y complejos. Cabe decir que el estilo musical de la banda y del propio Yamantaka se acentúan mucho en lo conseguido en este trabajo, abandonando el noise más espero de sus anteriores entregas y es quizás con “SUPER SHINE” donde esta fórmula seguiría tomando mayor consistencia en futuras entregas ya que es donde las distintas facetas del proyecto mejor consiguen brindar de una diversidad en la amalgama de sus sonidos, es por ello que con este disco es importante señalar un antes y un después de esta (a pesar de todo) olvidada banda noventera 


 

Finalmente “SUPER GOOD” el tema más corto del disco con poco más de seis minutos cierra esta extraña odisea de forma espacial, con sonidos casi atmosféricos, guitarras chirriantes que imitan un poco al Zappa más rupturista, sonidos electrónicos que remiten a ecos casi infantiles, percusiones muy brillantes, un tema que indica el final sin demasiadas aprensiones, el viaje ha llegado a su fin y es hora de volver a afrontar nuestra realidad lejos del universo desmembrado e intenso que nos propuso Boredoms. No dejo de maravillarme cada vez que escucho este disco, a cada nueva escucha puedo sumarle un nuevo detalle que antes parecía escondido, las canciones no pierden su impacto y la manera en que estas  construyen y transmiten tantas sensaciones en el cuerpo son sublimes, sólo hay que dejarse llevar y quizás tener la mente muy abierta ya que nos adentramos a un agujero negro lleno de misticismo y absurdismo por igual. Mi disco favorito de la vida, por mucho tiempo lo ha sido y estoy seguro que seguirá siéndolo por más. Adiós y muchas gracias por acompañarme y leer esta interminable lista de discos que sinceramente espero disfruten tanto como yo lo he hecho. Con esto también diré adiós por un tiempito al blog de perra chica que después de muchos años necesita un buen y renovador descanso. ¡Nos veremos del otro lado, vaqueros!

2 comentarios:

  1. SALOME DE ADH
    $2500 HORA Y MEDIA
    SADAO HOTEL
    Cuando nos conocimos ella se acercó con una sonrisa. No es muy alta pero si imponente en comparación con otras damas que conocí en Monterrey. Estaba vestida impecablemente en una forma totalmente ajustada que atenuó su figura. Su cuerpo es proporcional a su altura y tenía un bonito trasero redondo y grande, lo que me llamó la atención inicialmente en sus fotos. Ella es de piel muy clara y tiene gracia sobre ella cuando camina. Me dio un lindo beso y nos sentamos a conversar un poco. Mantiene una buena conversación incluso cuando emplea a un traductor. Decidimos ducharnos juntos y ahí empezó la acción. Mientras nos acariciamos bajo el chorro de agua, me excité por completo y opté por su sexo oral . Ella es sensual en su enfoque y tiene una forma agradable y suave de succionar la punta que me volvió loco, y las caricias completas y profundas en el medio. Ella presta buena atención a las bolas y adora totalmente a todo el miembro. Decidimos llevar la acción a la cama y donde continuamos el oral y eventualmente engancharnos en varias posiciones hasta completarlo. Puedo decir que ella era muy consciente de sus acciones, posiblemente debido a la conversación que tuvimos antes de la cita. Pero en general, la pasé bien
    Espero que la nueva tendencia continúe, y ella dará un giro con sus futuros clientes, pero me sentí satisfecho con el resultado y que mi enfoque funcionó a mi favor. Incluso programé con ella mi primer trío para la próxima semana, con una voluptuosas de aqui de la misma agencia con una figura similar. No puedo esperar por esa experiencia.

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