Fui a ver a Blur, banda de rock
icono de los 90. Vinieron a tocar a mi
ciudad y por esas cosas del destino tenía dinero para costear la entrada más
barata (eran sólo dos valores, la más cara correspondía a un terruño cerca del
escenario) La verdad es que no soy un fanático ni mucho menos, de hecho a
principios del 2000 no me interesaba en lo absoluto esta banda porque la
encontraba demasiada POP para mis gustos metaleros, pero de todas formas es una
de esa bandas eternas que siempre suenan en todos lados no importa cuánto pase y
por lo demás nunca termina de aburrir, además quería hacer ejercicio e ir a un
concierto de rock es un buena forma de saltar y moverse como mono, quemar
muchas calorías y quizás, sólo quizás llegar a algo con una chica que esta lo
bastante excitada y fuera de sus cabales como para tomarme en cuenta. O eso
pensé.
