Sí, esto es porque vi The Revenant hace poco y la actuación de Leo me gustó mucho, le deberían dar el
OSCAR, si no se lo dan es porque son perversos y creo firmemente aquella teoría
de que nunca le quisieron otorgar esa estatuilla simplemente porque en su
juventud Di Caprio habló pestes de la academia y los viejos estandartes le
quisieron dar una lección, aunque tal vez nunca se imaginaron que esa cara
bonita seguiría intentándolo y mostrara talento, genuino talento, algo que no
todos los actores bien parecidos en Hollywood tienen (ejem Robert Dwney Jr)
Además si bien Leo nunca ha incursionado fuera de las ceñidas esferas del cine
comercial (a excepción de la fallida y enlodada “Don`s Plum”) por sus variadas
y amontonadas participaciones podemos notar de inmediato que le interesa
involucrarse en proyectos jugados y diferentes así que ya está, yo le deseo lo
mejor para la ceremonia vil y tenebrosa de los OSCAR 2016 (de paso sea dicho,
que tontera esa de premiar a una persona en específico por un esfuerzo tan
colectivo como lo es una película) y si se gana el premio, pues creo que
haremos FIESTA. Yo sé que él debe estar atento de este blog así que desde aquí
elegimos sus mejores interpretaciones, aunque ojo, no todas las películas que
aquí menciono son buenas (aunque la mayoría sí) ah y no tomé en cuenta a The
Revenant, porque salió reciencito y honestamente creo que es su mejor interpretación,
pero tal vez estoy apresurándome a los hechos así que mejor la dejo de lado por
esta vez:
Mostrando entradas con la etiqueta 90´s. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 90´s. Mostrar todas las entradas
martes, 16 de febrero de 2016
domingo, 27 de diciembre de 2015
Hora del remember: Hey Arnold!
Hace un par de meses me
entere que Hey Arnold! volvía para el 2016 a la televisión con nueva historia,
el hecho se debe a una movida del nuevo vicepresidente de contenidos de
Nickelodeon Chris Viscardi que quiere reactivar viejas glorias del canal de
cable. La noticia me hizo muy feliz ya que esta serie era una de las que más
disfrute cuando niño, pero a diferencia de casi todas las otras que vi durante
esa bella infancia con Hey Arnold! pude continuar enganchado ya de grandote, es
más, hubo un tiempo como a mis veinte, veintiún años más o menos que volví a
ver la serie a través de youtube y me gustaba mucho, de hecho, por más cliché
que suene la frase durante aquel segundo visionado debo decir que puse otra mirada sobre la caricatura casi
podría decir que la entendí desde otro ángulo. Los años posteriores vería los
capítulos solo de vez en cuando porque realmente me había dado un atracón con
la serie, pero la cosa es que hasta el día de hoy cuando la veo me produce el
mismo goce que cuando la veía a mis seis, siete años. Con Rugrats, Bob Esponja,
Catdog, La vaca y el pollito o cualquier otra no me pasa eso, sí tengo buenos
recuerdos de ellas y todo eso, pero no
es algo que me entretenga actualmente, llámalo madurez o aburguesamiento, pero
me aburre un poco seguir viendo las series infantiles que seguía cuando niño
salvo unas cuantas excepciones y entre aquellas está el cabeza de balón.
domingo, 11 de octubre de 2015
Fui a un concierto de Blur y esto vivi
Fui a ver a Blur, banda de rock
icono de los 90. Vinieron a tocar a mi
ciudad y por esas cosas del destino tenía dinero para costear la entrada más
barata (eran sólo dos valores, la más cara correspondía a un terruño cerca del
escenario) La verdad es que no soy un fanático ni mucho menos, de hecho a
principios del 2000 no me interesaba en lo absoluto esta banda porque la
encontraba demasiada POP para mis gustos metaleros, pero de todas formas es una
de esa bandas eternas que siempre suenan en todos lados no importa cuánto pase y
por lo demás nunca termina de aburrir, además quería hacer ejercicio e ir a un
concierto de rock es un buena forma de saltar y moverse como mono, quemar
muchas calorías y quizás, sólo quizás llegar a algo con una chica que esta lo
bastante excitada y fuera de sus cabales como para tomarme en cuenta. O eso
pensé.
jueves, 30 de julio de 2015
Hora del remember: Los 10 mejores rellenos de Dragon Ball Z
El regreso de Dragon
Ball (Dragon Ball Super) no es un hecho menor para los millones de fanáticos
que crecimos en los noventa viendo las aventuras y peleas de Goku y sus amigos.
Personalmente fui un acérrimo de este anime, me pego justo entre mis 6 a 10
años y lo pase muy bien en la época que la cosa fue furor en Chile. Me compré
todos los albums de laminitas que SALO lanzó al mercado, coleccioné tazos,
obtuve un par de películas con traducción españolísima que recuerdo con gran
nostalgia (Son Gohanda y Onda vital a mí sí me gustaban así como el opening “Luz,fuego, destrucción”) Mis padres (que de seguro los tenía hartos con el tema) me
compraron hasta cassettes con la “música original de la serie” aunque en
realidad se trataba de pobres adaptaciones locales al desconocido soundtrack
que la serie ostentaba. La fiebre me
pego tan fuerte que hasta me metí a aprender karate un tiempo por supuesto
creyendo que algún día llegaría a sacar un verdadero Kame Hame Ha de mis manos y
cuando ya la cosa se desbordó mi madre me prohibió ver estos dibujitos un
tiempo, así que con unos amigos (todos niños menores de 10 años) emprendimos un
pequeño viaje al comedor de una facultad en donde tenían tele y estaban pasando
la serie. Ese día vimos uno de los capítulos de la batalla de Goku y Frezer.
viernes, 15 de mayo de 2015
Reseña disco "Sol Invictus" de Faith No More
Faith No More es una de mis
bandas favoritas de la vida, tanto que si me perdiera en una isla desierta en
medio de la nada y pudiese escoger un disco para escuchar por el resto de mi
vida no escogería uno de Faith No More ya que de hacerlo de seguro lo
terminaría odiando. Tanto es el fanatismo por esta banda que la he visto en
vivo 3 veces (y ya voy por la cuarta) tengo casi todos sus discos y
definitivamente entran en el TOP 10 de
mi banda sonora vital junto a otros grupos como Mr. Bungle, Tool y Blink 182 (¿ahora me
odian?) Ante todo esto mi impresión sobre el nuevo disco de la banda puede
resultar totalmente subjetivo, pero ¡las pelotas! Realmente ¿existe una
pretendida objetividad en cualquier crítica?
Faith No More es un grupo lleno
de contradicciones y durante los noventa su fuerza artística residía en ese
potencial autodestructivo, imprevisto, sarcástico y rabioso del que hacía gala
tanto en sus trabajos de estudio como en sus salvajes conciertos en vivo (y
quiero agregar que eran una banda con muchos cojones) Ciertamente no estamos
ante una agrupación fácil de sobrellevar, aunque ellos mismos serían los primeros
en bajarse de un pedestal, no es que hayan redefinido el rock como otros próceres
de la música (o quizás sí lo hicieron, después de todo parte de su influencia
devino en la camada de bandas nu-metal de principios del 2000) pero sí es
cierto que su música ha madurado muy bien y ha sido mejor comprendida con el
paso del tiempo. Esa ironía malsana que los caracteriza y la constante perplejidad
de sus canciones, su heterogeneidad de elementos musicales que no discrimina ni
se avergüenza ante nada y su humor negro indiscutible presente en sus intrincadas
letras, todo eso no hizo más que aumentar en popularidad logrando lo que en
pocos casos las bandas que se reunifican obtienen: Superar el ejercicio nostálgico
que los comboca y cultivar una nueva camada de fans fervientes y leales.
Cuando la banda anunció su
reunión el 2009 debo decir que algo dentro mí se decepcionó, leí en tantas
entrevistas a Mike Patton decir que jamás permitiría algo así,
que cuando apareció la noticia sólo pude pensar que lo hicieron por el vil y
sucio dinero, bien sabemos cómo salen de mal esas reuniones forzadas, sin
embargo, pese a mi pesimismo la reunión duró más de lo esperado, las fechas
se extendieron y el grupo mostraba una verdadera química en el escenario que ya
no rayaba en lo psicótico o friccional de entre sus miembros sino que en una
total entrega en cuerpo y alma al público que despertaba su energía canalizada por
el hiperquinetico Patton. Un nuevo disco después de 18 años no es algo fácil de
asimilar, ni siquiera para los integrantes que por años estuvieron flirteando
con la idea, sin animarse nunca a concretar nada. Hasta que por fin los astros
se congregaron y nos dieron esta invicta gloria.
¿Qué podemos encontrar? Para mi
gusto el disco más perfecto de Faith No More, una placa difícil de superar y
que concluye la carrera de los de San Francisco de una forma madura y potente, “Sol
Invictus” mantiene la esencia completa de Faith No More alejado de la
grandilocuencia del “Angel dust” o la mezcolanza del “King for a day…” al
contrario sigue la línea de “Album of the year”, pero desde un nivel consiente
y virtuoso. Cuando digo que es la
culminación es porque con un poco de trabajo se pueden rastrear aquí desde las
huellas de sus inicios post-rock hasta sus giros musicales que oscilan del trash
bestial al soul más delicioso. Todo comienza con la gótica balada “Sol Invictus”, certera introducción al
arrebato de canciones que repletan este compacto y correcto álbum. Una batería
marchante, un piano lúgubre y una voz de ultratumba le dan forma a este
prefacio, “Superhero” y “Sunny side up” son canciones más
propias de un Faith No More canchero de los 90, compuestas para ser cantadas
como himnos por los fans, son temas intensos, pero de cierta sensibilidad pop a
la altura de otros clásicos como “Caffeinne” o “Gentle art of making enemies”. “Superhero”
en perfecta sintonía con el “Angel Dust” por su sonido de guitarras afiladas (y
expresivo piano) manteniendo un rocambolesco ending, mientras que “Sunny side up”
podría encajar mejor en el “King for a day…” o bien en el “Album of the year”
por esa hábil combinación de riff medio funky y trashero coro, el eclecticismo
y elegancia que componen este tema bien se podría añadir a algunos de esos álbumes
mencionados. Las cosas, sin embargo, proponen nuevos matices al llegar “Separation Anxiety” que podría
aparejarse más como un sonido cercano a Tomahawk la otra banda que mantiene el espíritu
del rock encendido en Patton, más que nada por esos explosivos golpes de poder
en la voz del lúdico cantante y por la hipnótica guitarra de John Hudson que
vuelve a ser protagonista en la excelente y preponderante “Cone of shame” otro tema que saca lo mejor de sus miembros y
exponen las virtudes de una banda sínica y hedonista. “Cone of shame” tiene un
aire western que desemboca en un coro progresivo llegando a superar canciones
de una línea similar tales como “Zombie eaters” o “The Crab song” este tema por
otro lado si bien mantiene todo lo que se puede considerar elemental en Faith
No More tiene el gran mérito de sonar como algo fresco e imposible de añadir en
la etiqueta de cualquier otro trabajo. Es independiente como la mayoría de
temas en la carrera de esta agrupación.
Le sigue la enigmática “Rise of the fall” que puede volver a
recordar a uno de los primeros discos de Tomahawk, en todo caso es a mi gusto
una canción que no llega a la altura de
las demás, demasiado complaciente y poco sorpresiva para la nota que va
adquiriendo este trabajo ya para estas alturas, mejores puntos tiene la
excelente “Black Friday” que
contiene un importante set de guitarras acústicas en sus bases que la hace
sonar como un tema del Nik Cave más violento, “Black Friday” es lejos mi
favorita y en los shows en vivo podría tomar la antorcha de la ya gastada “King
for a day”, no es que tengan mucha relación, pero bueno se pueden hallar
rastros de aquel gran tema del 95 en esta pequeña masterpiece, rápida,
cautivadora, fuerte, la batería y el bajo bien acompasados (como siempre ha
sido esa columna vertebral que componen Bordin y Gould) Una canción que no se agota y
logra sorprender a quien la escucha. “Motherfucker”
es otro punto bajo más que nada por su reiterativo sonido, por lo demás es una
canción que queda algo marginada cuando se le compara con las otras, sin
embargo, las voces medio rapeadas de Roddy Bottum (quien toma el protagonismo
en esta rola) y ese ambiente medio oscuro/medio cyber (sin ser electrónico en
ningún caso) de todas formas terminan encajando en la propuesta total del disco
después de algunas escuchas. “Matador” Nos
devuelve al ambiente gotico opresivo, con un piano que se ha mantenido en
general con una fuerte presencia y actitud, una batería de ritmo mucho más
técnico de lo normal y un combinación de bajo y guitarra que logran darle
realce a las distintas tonalidades que Patton expone en esta canción que habla
de revanchas y glorias, lejos, la mejor canción del disco, y a la que más
huevos le pusieron, esta rola es dueña de uno de los mejores solos de guitarra en
la historia de la banda, de una potencia totalmente épica, “Matador” es la
canción que rememora la parte más sórdida del Angel Dust, pero con el buen
gusto expuesto en el “Album of the year” y además con esa fuerza megalomaniaca
que canciones del “The real thing” como la popular “Epic” o la propia “The real
thing” exponían. La última canción se llama “From the dead” una balada en tono hippie, que nos trae ese desencaje
propio de la banda porque ¿qué mejor que acabar un disco de ambiente sombrío
que con una canción luminosa y totalmente melosa? “From the dead” parece una
canción religiosa y tal vez lo sea, a su manera nos transporta a la culminación
maravillosa de una ceremonia (¿satánica? ¿Profana?) la belleza y fragilidad pop
de este tema es un contrapunto total con el disco, pero bueno, así es Faith No
More, pueden estar machacando tu cabeza con el más brutal trash metal y al rato
llevarte al cielo con temas tan glucosos como “I started a joke” o “Easy”
Sin duda este lanzamiento es uno
de los más importantes del 2015 y ha sido revalorizado por la prensa gringa con
gran entusiasmo algo que no pasaba desde prácticamente el “The real thing” en
1989. Es un disco que reúne lo mejor de la carrera de esta gran banda y que si
bien es la culminación definitiva de su sonido (aunque obviamente los fans
siempre queremos más) propone cosas nuevas al menos en su mensaje. Con lo
imprevisible que es esta agrupación habrá que preguntarse ¿cuánto durará esta
victoria?
En este conciertazo dado a fines de Abril en Santa Ana, la banda se despachó el "Sol Invictus" de forma integra dejando fuera del repertorio únicamente la canción "Rise of the fall" DE CULTO
Etiquetas:
90´s,
a mi me encanta la cultura pop,
Billy Gould,
crítica,
Discos,
Faith no more,
Mike Patton,
Música,
opinión personal,
Sol invictus
martes, 12 de mayo de 2015
Pequeña novela por entregas: Reseña de un bajista despreocupado Tercera parte
Continuamos con esta historia inspirada en Mr Bungle, aproposito, Faith No More ha confirmado su regreso a varios países Latinoamericanos en el marco de la gira promocional de su nuevo disco (un disco después de 20 años) del que pronto estaré hablando por estos lados. Ahora sin más los dejo con el penultimo capítulo de esta novelita llamada "Reseñas de un bajista despreocupado"
Aquí el capitulo I
Aquí el capitulo II
- Disco B
Los siguientes tres años después de la gira del
primer disco nuestros encuentros fueron sólo para eventos puntuales (como mi
graduación o la boda de Michelle con su novia francesa) aunque también solíamos
toparnos esporádicamente en shows de otras bandas o artistas ya sea como
público o como músicos invitados, muchas veces se dio que Dave Duh nos convidaba
a participar en alguno de sus proyectos y entonces nos encontrábamos de la
noche a la mañana realizando un alucinante concierto en Los Ángeles para después
irnos a emborrachar en alguna cantina, a raíz de estos encuentros es que surgió
la idea de un nuevo disco, se le ocurrió principalmente a Eras, yo me sorprendí,
pues hace tiempo que nadie hablaba de eso y ya hasta había pensado que Los
payasos no tendrían más vida, sin embargo, basto que Eras lo propusiera para
que todos nos motivásemos.
En ese momento todos (excepto Michelle que
andaba de gira) nos encontrábamos viviendo nuestro día a día en Eurecka así que
nos solíamos juntar en alguna sala de ensayo para practicar o crear ideas.
Fuimos componiendo melodías que en realidad ya nada tenían que ver con las
estructuras de nuestras canciones anteriores Isu y Michelle (cada uno por su
lado) configuraban temas que estaban muy influenciadas por la música noise, Isu
por ejemplo grababa sonidos de autos o de pájaros que cantaban por la mañana cerca
de la ventana de su cuarto y trataba de incluirle algo de música minimalista a
ese sonido, mientras que Michelle jugaba con su voz y con el uso de
sintetizadores, nos enviaba lo que grababa en cintas que llegaban por correo y
cuando las escuchábamos nos quedábamos maravillados, Michelle se había
convertido en un pequeño genio de la música, sus composiciones nos abrieron la
mente para inmiscuirnos en los sonidos electrónicos. Por otra parte yo y
Ornette solíamos componer juntos, pues ya estábamos algo acostumbrados a
trabajar así e indudablemente nuestro sonido seguía campeando en el jazz, pero
de a poco mutó en un free jazz que de pronto no le hacía ascos al beat bop o al
soul y que tampoco se limitaba frente a un death metal aunque la principal
influencia para toda la banda fue la basta e inconmensurable obra de Dave Duh.
Era una cosa muy extraña lo que hacíamos, pero
lo hacíamos y no sabíamos bien cómo juntábamos ideas tan discordantes. El único
que no parecía ir en la misma línea (que en realidad no era ninguna línea
delimitada) era Eras que componía canciones más rockeras, diría que estaba
pegado con el rock setentero y la verdad es que si bien el disco que se estaba
cocinando era indiscutiblemente una cosa ecléctica (era un disco “sin razón”
como comentó un crítico) el rock setentero que componía Eras estaba demasiado
marcado, ceñido y no dejaba espacio para la improvisación que a nosotros nos
gustaba realizar. Se hacía difícil ir rechazando todas sus canciones porque
eran demasiadas, tal vez por eso siendo este un trabajo para nada rockero la
batería sobre sale ostentando exactamente el pulso del rock.
Eras en ese momento estaba de novio con una
chica acomodada que sólo vivía de los millones de su familia ósea que no hacía
nada en la vida salvo divertirse. Con el dinero que ella le pasaba (derrochaba)
diariamente a nuestro batero él comenzó un fructífero y fugaz negocio como proveedor
de carnes de res para negocios de comida rápida. Con el dinero que ganó nos
compramos un equipo de sonido mucho más profesional (todos aportamos, pero el
que más dinero puso fue Eras) este asunto que en un momento nos pareció tan
feliz tiempo después se convertiría en un grave problema ya que un viejo
cliente de Eras nos acusó de vender productos en mal estado, nuestro baterista
alegó que había sido engañado por los distribuidores que resultaron ser una
empresa fantasma, es decir, el negocio de Eras era un completo fiasco. Todo fue
un verdadero caos ya que Eras se había tomado la libertad de incluir permanentemente
nuestros nombres como accionistas de su negocio cosa que hicimos sólo
circunstancialmente una vez que compramos los equipos de sonido, por fortuna
Brian ya se había titulado de abogado y nos pudo salvar de aquel problema, Eras
termino pagando una pequeña indemnización al afectado, un pequeño precio que
pudo haber sido peor para él y para nosotros.
Nuestro baterista siempre constituyo un
misterio, no es que fuese un tipo imposible, de vez en cuando le solíamos jugar
bromas tontas y charlábamos sin tapujo ridiculeces junto a él, sobre todo en la
época anterior a la grabación del nuevo disco, pero en general nunca le
preguntábamos cosas de su vida y lo que sabíamos sólo lo sabíamos porque él
mismo se permitía contarnos, por ejemplo, un día me toco quedarme solo con él,
hablamos de variedad de cosas sin relevancia y finalmente le comente que
Michelle un día nos dijo que él mismo le había dado ánimos para que fuese el
vocalista de la banda, Eras se rió y dijo que tal cosa nunca fue así, que él
ese día en el autobús en realidad le había dicho a Michelle que podría ser un
buen bajista y yo un mejor vocalista, el asunto me enredó, nunca pensé que
realmente Michelle podría ser tan egocéntrico como para querer brillar por
sobre los demás, por otro lado, nunca tuve el valor de preguntárselo
directamente hasta varios años después, luego de una gira con Monster (la banda
que Michelle formaría después de Los payasos y de la que también participé) y
estando ambos bastante borrachos me dijo que tal cosa nunca fue así, al final
no supe quién decía la verdad y bueno, ya no importaba mucho. Más allá de esta
anécdota, Eras empezó a comportarse de forma muy rara un día en que de sopetón
nos juntó y nos dijo, nos exigió que
había que grabar el disco cuanto antes. El interés repentino que puso en el
trabajo que minuciosamente íbamos armando nos dejo pasmados, poco a poco fuimos
cediendo a sus presiones por lo que viajamos a Los Ángeles e ingresamos al
estudio profesional del sello para comenzar con las grabaciones después de
cuatro años de haberlo hecho por primera vez, aunque en esta ocasión nosotros
seríamos los productores. El sello había contratado nuevos sonidistas e
ingenieros cosa que era favorable porque nos encontraríamos con nuevos
prejuicios que enfrentar ante nuestro trabajo, de hecho, uno de los ingenieros
de sonido al escuchar gran parte del material nos comentó muy seriamente que lo
que estábamos cometiendo era el peor suicidio comercial de la historia de la
música, bueno, ante estos comentarios no captábamos bien por qué el sello
continuaba aceptándonos, pero lo más seguro es que fuese por mantener firme la
presencia de Michelle en Out of state. Como sea, grabamos el nuevo disco y nos
fuimos encontrando día a día con la presión de Eras que lo único que quería era
tener el asunto terminado lo antes posible, poco después nos enteramos que su novia había muerto en un accidente
automovilístico, creímos que él estaba así de jodido con nosotros por eso. Eso
creímos.
Con quien más Eras se enojó fue con Michelle
que no había podido estar presente en los ensayos y que a diferencia de
nosotros trabajo todo su material de manera independiente debido a sus
compromisos de gira con Out of state. Eras vivía puteándolo y llamándolo para
que viniese lo antes posible a grabar sus partes. “No te creas la estrellita de
aquí, mierda. Ven a grabar rápido que no tenemos toda la vida para esperarte”
Recuerdo le dijo una vez por teléfono de manera seca e iracunda, estos fueron los
primeras roces considerables que la banda tuvo que soportar, recuerdo que
cuando Michelle por fin llegaba al estudio después de sus giras lo primero que se
encontraba era a Eras con una cara de ogro que lo echaba de inmediato a grabar
y cuando Michelle se cansaba Eras se ponía a gritar y a maldecir al mundo
entero, recuerdo ver a Isu con la cabeza gacha fija en la consola de mezclas y
a Ornette tratando de salir del estudio en ese incomodo momento.
Finalmente grabamos una canción por cada dos
días, yo no sé cómo lo habré hecho, pues sin darme cuenta había adquirido un
compromiso para una serie de conciertos junto a Dave Duh y su banda de jazz en
Melboure, debí haber estado muy loco porque finalmente termine viajando cada
día en avión de aquí para allá para estar presente en ambas cosas. Como se
imaginarán las grabaciones caóticas dieron como resultado un disco caótico
(bueno, eso ya lo saben) lo más horrible eran las sesiones de remasterización,
una canción en especifico estuvimos dos días mezclándola, creo no haber estado
despierto para cuando Isu termino el trabajo con aquel tema (que se llamaba “I
went go to school dady”) A raíz de este proceso lunático es que decidimos
titular la obra como B, por considerarlo proveniente de una dimensión
alternativa donde el orden se organizaba bajo otros patrones. Después de intensos
cinco meses terminamos el disco, sin embargo, los ejecutivos del sello no
quisieron lanzarlo al mercado hasta tres meses después de que Out of state
lanzase su nuevo álbum. Al enterarse de esto Eras se puso como loco y casi
golpea a Michelle instándolo a que amenazase a la discográfica para estrenar
antes el disco, pero eso ya no estaba en manos de nuestro vocalista. En su
desesperación Eras inclusive amenazó con quemarse a lo bonzo frente a los
ejecutivos, pero finalmente consiguió que éstos le concedieran una cita y luego
de aquella junta Eras salio tranquilo y campante con cerca de medio millón de
dólares en el bolsillo, al parecer lo único que quería era viajar y veía en el
nuevo disco de Los payasos como una oportunidad para girar, recuerdo que después
de todo ese alboroto nos dijo fríamente “Ya solucione los problemas, cuando
salgan de gira llámenme por favor”
Aparte de la presión que nos puso Eras día a
día, en el último tiempo de grabación surgió otro conflicto: Resultaba que Out
of state iba a grabar un nuevo disco en el que ya no estaría presente uno de
sus miembros más característicos, su guitarrista, quien se había marchado de la
banda hablando pestes de Michelle por lo que todos los dardos de la prensa lo
atacaban a él como principal figura de destrucción. La banda decidió contratar
como reemplazante a nada más ni nada menos que Isu. Yo nunca fui fans de Out of
state, inevitablemente (por razones obvias)
escuche alguna vez una que otra canción, pero para mí no eran de gran
interés, no obstante, yo sabía que para Isu era una cosa distinta, pues esos
chicos eran sus ídolos y estar con ellos era algo que él siempre hubiese
deseado.
Trey Spruance (el último a la izquierda) guitarra de Mr Bungle junto a Faith No More en 1995 para las grabaciones de KFDFFL
Un día me encontré con Isu en un bar, lo
salude, se veía fatal había estado bebiendo. Rápidamente me confesó que las
cosas con los Out of State no iban bien que el mismísimo Michelle no lo quería
en el grupo y le hacía la vida imposible para dejarlo componer, que Michelle
quería acaparar todo el control creativo del nuevo álbum y desalentaba las
demás creaciones, esto sé que hoy en día es historia conocida entre los fans,
pero en aquel momento a mí me impactó, no supe qué decirle y en realidad no le
dije nada simplemente le palme el hombro, entonces Isu se puso a llorar y ya
nadie lo pudo callar hasta que se emborrachó y cayo inconsciente. De esta
forma, en los últimos días que grabamos el Disco B existía entre Michelle e Isu
una fuerte fricción que nos dejaba helados a todos, no se dirigían la palabra a
menos que fuese para un asunto meramente laboral “¿Dónde dejaste las mezclas
para la canción Mezcal” Preguntaba
Isu a Michelle y este le respondía “en la mesa de adentro” y eso era todo. Para
mí era duro verlos así, pues la amistad de esos dos (basada en locuras y
música) era una de las cosas más alucinantes que yo haya conocido, habían hecho
cuanta algarabía juntos en su juventud y estuvieron incluso una temporada rentando
un departamento juntos, pero ahora con suerte se hablaban. Mal.
Unos meses después de que termináramos todo el
proceso del disco B me encontré otra vez con Isu en un bar, pero esta vez no
estaba borracho, se veía tranquilo, sereno. Me dijo que se estaba tomando unos
días de relajo junto a su nueva novia que me presentó en fotos, yo no tenía
idea de qué había pasado con Out of state (ni siquiera había escuchado el nuevo
disco) pero estaba seguro que Michelle estaba de gira con ellos,
promocionándolo. Le pregunte qué había pasado con todo ese asunto e Isu muy
campante, sin remordimientos de nada me dijo “Ah, cuando terminamos de grabar
el disco me echaron de la banda. No les iba a estar rogando tampoco.” Se rió y yo también (aunque lo hice más que
nada por cortesía) salimos del bar y fuimos hasta una estación de gasolina para
comprar burritos, ahí Isu me relato con todo y detalles lo mal que lo había
pasado grabando junto a Out of state, que le había visto una faceta desconocida
a Michelle la cual era la arrogancia, pero que ya no tenía resentimientos, pues
me conto que Michelle en ese tiempo estaba muy presionado, demasiado nervioso
debido a que todos se iban en contra de él: Eras, los periodistas, el ex
guitarrista de Out of State, era natural que estuviese siempre de malas. Justamente
la situación era así, personalmente no tuve problemas con él, pero recuerdo una
noche estando Michelle aun grabando el nuevo disco de Out of State y nosotros con el Disco B ya acabado que lo
llamé para preguntarle cómo estaba. “Hola” me contesto enfadado. “Hola, soy yo”
Le dije. “¿Qué quieres Tito?” Me pregunto de manera brusca y pesada, me sentí
pasmado y le dije en una voz no muy audible que simplemente quería saber como
estaba. “No tengo tiempo para hablar ahora” Me dijo y yo enojado creo haberle
regañado y cortado. Tres días después me llamo para disculparse e inclusive se
puso a llorar alegando que no se sentía bien y que la presión de Out Of state
lo tenía acabado, en fin, aparentemente todo eso ya era cuento del pasado para
Isu quien realmente no se veía turbado ni enojado por la situación ni siquiera
cuando una nueva canción de Out of State que él mismo había compuesto sonó de
improviso en la radio, se rió y me comentó cómo había creado esa canción para
acto seguido confesarme que con todo lo ocurrido había escrito una cantidad
considerable de música para la cual pensaba armar una nueva banda y que además
con lo que Out of state le había pagado más unos buenos ahorros fundaría de una
vez por todas su propio sello de música.
-¿Quieres participar?.- Me dijo de pronto, ofreciéndome
el puesto de bajista para su virtual nuevo grupo. De inmediato le dije que sí.
El nuevo grupo de Isu recogió sus influencias
musicales más orientales por así decirlo, pues mi amigo estaba escuchando un
buen puñado de música hindú y árabe por aquel tiempo, eso y mucho noise. La
banda se llamaba “The guardians” y al contrario de Los payasos era netamente
instrumental y en cierto modo mucho más psicodélica y epiléptica que Los
payasos. Invitamos algunos músicos amigos (por supuesto que entre ellos estaba
Ornette) para conformar la banda y salir a tocar por el país, casi todas las
presentaciones Isu las iba registrando en una mesa de sonido que para cada
concierto disponía de distinta forma. Su idea original era que el disco
estuviese únicamente compuesto por canciones grabadas en vivo, sin embargo,
después igual editó algunas cosas y grabó en estudio otras, por lo demás estaba
feliz ya que pudo estrenar sin dificultades su pequeño sello lanzando tres
disco de bandas amigas. Fue un buen comienzo, tanto en calidad como en dinero.
Como supongo han de saber, nuestro Disco B no
vendió nada, tengo el recuerdo de ir alguna tienda de música asquerosa (de esas
que se arman en los suburbios) y encontrar mi disco ahí despreciado por el
respetable público. Sólo por curiosidad fui dónde el vendedor (un adolescente
lleno de acne que estaba escuchando lo último de Nine Inch Nile) y le pregunte
qué música tocaba el disco que tenía en mis manos. “No tengo idea, la otra vez
lo escuche y me dio lata seguir. Es como puros sonidos y unas guitarras. A mí
no me gusta” Sentí unas ganas de golpear a ese tonto, quería darle un puñetazo
tan profundo en la nariz, pero me contuve, compré el disco y un vinilo que
también estaba por ahí botado, el chico me dijo que me arrepentiría.
Cuando Michelle terminó sus compromisos más
próximos se nos unió para realizar una gira que la compañía pago en parte.
Giramos por unos pocos estados y también por ciertos países de Europa. La
verdad no tengo buenos recuerdos de aquel tour, para empezar los ánimos entre
todos no eran de lo mejor, Ornette, Isu y yo hablábamos continuamente de The
guardian y eso a Michelle parecía molestarle, por otro lado Eras ya no le hablaba
a nadie y el grueso de la comunicación con estos personajes pasaba por el
estricto profesionalismo, de repente yo iba y trataba de conversar algo banal con
Michelle, pero éste mismo me terminaba tirando a un lado. Por lo demás las
giras fueron físicamente agotadoras, la que hicimos por EE.UU un completo desastre,
tener que ir en un autobús rentado que a veces solía quedarse sin gasolina o se
le averiaba el motor en plena carretera era angustiante, además tuvimos un
roadi estúpido que perdió parte de nuestros equipos y cómo no, alguien nos
estafó con un par de conciertos y luego pasó lo del juicio de las carnes…demasiadas
cosas malas como para mantener una buena energía, sin embargo, todos teníamos
la esperanza de que la parte de la gira en Europa fuese mejor, al menos tres de
nosotros no conocíamos el viejo continente y eso cambiaba un poco las expectativas,
a pesar de aquello el asunto no fue para mejor, nos topamos con que en muchos
países el invierno había caído y nosotros veníamos de un polo veraniego o al
menos primaveral, o al menos lo suficientemente fresco como para poder usar
camisa y shorts todo el día.... nos terminamos congelando y enfermando. Hicimos
la mitad de la gira y luego la
cancelamos. Cuando volvimos a Norteamérica estábamos tan agotados que nos
bajamos del avión y nadie le dirigió la palabra a nadie, simplemente al salir
del aeropuerto nos fuimos cada uno por su lado. Aun así quedaba todavía una
historia más por escribir.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






