martes, 30 de octubre de 2018

RANK: Del peor al mejor disco de Faith No More



Bienvenidxs a un nuevo RANK, esta vez se trata de Faith No More, una de mis bandas favoritas de la vida y por lo mismo será complicado posicionar cuál disco es mejor ya que a mi gusto todos son buenísimos y me encantan. Pero bueno, siempre hay uno que personalmente me llega más que el otro. Faith No More es una banda que ha tenido una carrera, dentro de todo lo extravagante, bastante notable y por lo mismo no hay discos malos o aburridos, pero sí se puede notar una evolución en su sonido que ha ido de menos a más y perfilándose en un estilo único gracias a los componentes destacables: la batería y el bajo que dotan de un esqueleto importante a los temas, la voz multifuncional de Patton y las atmosferas a veces sutiles y a veces agresivas del teclado de Roddy Buttom. Faith No More no es una banda que se apoye mucho en las guitarras, no obstante, tiene temas que saben exprimirle muy bien el jugo al instrumento de siete cuerdas. En fin, vamos a ver qué sale de este ranking absurdo que nadie pidió, pero que me moría por armar. Nuevamente tenemos que dejar en claro que en este ranking no entran recopilatorios de grandes éxitos, demos, ni discos en vivo, salvo honrosas excepciones, pero este no es el caso, así que lo siento Live at the Brixton Academy.

 

7.- Introduce Yourselft (1987)



Estamos a finales de los 80’ y los Faith No More de ese entonces no tenían ideal del salto cualitativo que haría con sus próximos discos, algo que termino ensombreciendo los trabajos previos a la era Patton. Introduce Yourselft a primera vista puede parecer un simple ejercicio de re-ejecución de su primer disco, claro que mucho más pulido en lo técnico y hasta incluso con un aire más comercial. Es un buen disco, compacto, entretenido y que repasa en un sube y baja los estilos de los que la banda se influenciaba en ese momento de su historia (funk, rap, trash y new wave). Chuck Mosley hace su mejor esfuerzo por cantar con fuerza, sin embargo, lo suyo es el histrionismo. La base funk de las baterías y bajos otorgados por Mike Bordin Y Billy Gould respectivamente, salvan absolutamente este trabajo, los temas más hipnóticos son producto de su buena química, mientras que Button consigue maquillar con gracia algunos temas con sus sonidos new wave de teclado. El disco no obstante, queda corto para efectos de disfrute,  personalmente es siempre el último que busco a la hora de repasar la discografía de los Californianos, debe ser porque le falta ese push u originalidad que tenía su debut (a pesar de las imperfecciones) o porque simplemente todo lo que vino después fue mucho mejor tanto a nivel comercial como artístico. Finalmente este disco, en retrospectiva, parece más una parodia de lo que Faith No More era y fue, la prueba es que justamente cuando la banda ha tocado las canciones de este disco en vivo,  bajo la voz de Patton, todo mejora en un 110%. Tener un frontman débil no es moco de pavo, igual Chuck no era malo, sólo que este disco no es el que mejor lo atraviesa.

Canciones destacadas: “Faster disco”; “Introduce yourselft”; "Anne´s song"; “Chinese Arithmetic”; “R n´ R”; “Spirit”




6.- Album of the year (1997)



10 años después del Introduce yourselft llega el último disco de Faith No More antes de su separación, hecho inminente debido al cansancio en la dinámica de la banda y los múltiples proyectos que cada integrante estaba abriendo por su cuenta. Por supuesto los Faih No More que se presentan aquí tienen ya muy poco que ver con los jóvenes postmodernos del Introduce yourselft. Patton ya había entrado al grupo hace rato y lo había amoldado a su estilo, sin embargo, se notaba su aburrimiento frente a la fórmula que la banda le otorgaba. Finalmente “Album of the year” es el disco que menos canciones tocan en vivo y es el único que hasta el momento conserva una canción que jamás ha sido tocado en un concierto “She loves me not” un tema hermoso que iba destinado a convertirse en el cuarto single hasta que el quiebre ya no se pudo sostener más. Este disco es refinado, templado y con una sensibilidad mucho más pop que lo que venían haciendo. Los puntos más sobrecogedores en la discografía de Faith No More se pueden encontrar aquí, “Stripsearch”; “Helpless”, “Pristina” son pequeñas joyas. Así mismo canciones que cabían en un rock más estándar como “Ashes to ashes”, “Collision” o “Paths of glory” dan muestras de un sonido maduro, a ratos oscuro, a ratos enérgico, pero por sobre todo muy estilizado para el panorama de aquella época. Sin embargo, siento que en este disco no hay riesgos, la banda lo trabajó con casi la ausencia total de sus miembros (prácticamente fue un laburo entre Billy Gould y Mike Patton) y las guitarras suenan con muy poca inspiración, lo que es mucho decir para una banda que jamás le dio tanta preponderancia a aquel instrumento. “Album of the year” quedó en un primer momento como un desaliñado adiós, hasta que apareció un nuevo disco muchos años después que nos hizo entender que justamente el sonido del “Album of the year” era una transición hacía el estilo definitivo de una banda que ya se había consagrado. Mike Patton como siempre con una voz increíble saca adelante un disco que a veces destiñe en sus melodías. Como siempre (o al menos en el 80% de los casos) cuando tocan canciones de este disco en vivo son simplemente abrumadoras. Faith No More es una banda salvaje en vivo.

Canciones destacables: “Stripsearch”; “Helpless”; “Mouth to mouth”; “Ashes to ashes”; “She loves me not”; “Paths of glory”; “Pristina”   



5.- We care a lot (1985)



El primer trabajo de Faith No More es realmente valioso. Imperfecto en su sonido, y con fallas técnicas, pero es un disco con mucha mística, justamente de lo que carece su sucesor. El trabajo que le tomo a la banda llegar a este primer disco se remonta al año 1982 cuando Faith No More era Faith No Man, formación de la que se desprendieron Billy Gould y Mike Bordin, ya en ese entonces se empezaban a avizorar, casi a modo de improvisación algunos temas legendarios como “Mark Bowen” o “Greed” o “The jungle”. Este disco logra una atmosfera tan única al retratar el underground ochentero que se puede sentir al escucharlo como un verdadero golpe de nostalgia y al mismo tiempo frescura. La versión de “We care a lot” es mucho más entretenida que la que se grabaría posteriormente en el Introduce Yourselft, la ironía y el sabor del chiste negro se sienten coherentes con todas las letras de este disco. Chuck Mosley, desafinando y todo, se escucha mucho más intenso, más pasional y sobre todo más divertido en este disco, está cómodo y confiado a pesar de sus múltiples defectos en la voz. La guitarra de Jim Martin tiene una presencia más bien punk en gran parte del disco, pero se da tiempo para desplegar un atípico solo que parece un arrullo de cuna, saliéndose completamente de la tónica del disco. Así es Faith No More, imperfecto, impreciso y medio bipolar. Quizás lo que más haya que destacar en este disco es su oscuridad, su densidad y sobre todo su anarquismo, algo que se incrementaría mucho más con la llegada del “Angel Dust”. Aquí está la quintaesencia del sonido de estos muchachos, por algo Billy Gould le quiso hacer justicia al disco y lo reedito en 2016 con un mucho mejor sonido, lo que fue la excusa para reunirse por última vez con Chuck Mosley y otorgar dos conciertos que eventualmente se convertirían en los últimos que daría la banda hasta el día de hoy y los últimos en vida de Chuck.  

Canciones destacadas: “We care a lot”; “The jungle”; “Mark Bowen”; “Greed”; “As the worm turns”; “Arabian disco”; “Why do you bother”



4.- Angel Dust (1992)



Para la mayoría de fans, este es el mejor disco de Faith No More. Pero si lo pensamos y tomamos como referencia lo anterior analizado, en este trabajo se lleva el sonido oscuro, pantanoso y cínico de “We care a lot” a un nivel mucho mayor (y técnicamente mejor, obviamente). Angel Dust es un disco denso, la banda sonora ideal de un adicto a la merca, lleno de momentos explosivos y desaforados, sin miedo a mostrarse irregular y aun así con un ímpetu pop acojonante (nadie se atrevería a meter un cover como Easy en un disco así, pero de algún modo inexplicable resulto bien la jugada). Contextualicemos: Mike Patton ya estaba completamente adherido al grupo y no quería que la banda se convirtiese en la versión B de los Red Hot Chilli Peppers. Frente al hard rock de grupos como Gun´s and roses o Metallica (con ambos se habían codeado en anteriores giras) y el creciente fervor por el grunge, la banda opto por llevar todo a un new wave metalero, más trash, pero con algunos desvíos y guiños al pop que estaba de moda. El resultado fue un sonido único e incluso perturbador (“Jizzlober”; “Caffeine”; “Malcpractice”), una bofetada de energía (“Be agressive; “Land of sunshine”; “Crack Hitler”), pero que siempre se daba espacio para el respiro (“RV”, “Easy”) y lo lúdico (“Everthing´s ruined”; “A small victory”; “Kindergarten”).

Para muchos críticos aquí empezó a germinar en algunas bandas jóvenes la idea del sonido Nu-metal, algo que Patton en su momento aborreció. Si bien “Angel Dust” no fue un suicidio comercial, sí fue un radical cambio de esquema para lo que la banda venía trabajando, aunque en el fondo conectaba bastante bien con sus orígenes más underground. No considero que objetivamente sea su mejor disco, algunas letras son demasiado rebuscadas en su afán por shockear y además termina siendo una experiencia agotadora, pero sí puedo estar de acuerdo en que es un disco que se editó en un momento histórico, uno en que la banda tenía un apetito de autodestrucción genuino. Bueno, las consecuencias fueron la salida voluntario del peculiar guitarrista Jim Martin y el casi quiebre de la banda, a todo esto, Jim Martin a pesar de estar poco presente en las grabaciones de este disco, se manda los mejores momentos guitarrísticos que el grupo ha tenido en su historia (los solos de “Kindergarten”; “Jizlober” o “Be agressive” son adrenalina pura). A pesar de aquello, el protagonismo de Patton es desproporcionado al del resto de sus compañeros, se come el disco, su voz es iracunda y poderosa, pero al mismo tiempo robusta y orgánica, es lo que le da la total forma a los temas. La banda aún estaba lejos de conseguir un equilibrio y mentalmente creo que en ese momento de sus vidas ninguno estaba muy bien que digamos.

Canciones destacadas: “Land of sunshine”; “Caffeine”; “Midlife crisis”; “RV”; “Everthing´s ruined”; “Be agressive”; “Small victory”; “Malcpractice”; “Jizlober”; “Easy” (aunque sea un cover)


3.- The real thing (1989)



Generalmente se ve al Angel Dust como un disco muy sombrío y al The real thing como uno más luminoso. A mi parecer “The real thing” es un disco con momentos muy oscuros, pero que a diferencia de su sucesor, es muchísimo más matizado. Objetivamente es un disco más comercial y cae en algunos lugares comunes del hard rock de la época, es cosa de notar que el LP abre con la Van Haleana de “From out nowhere” tema que hasta los mismos Hellowen tocaron en un desaliñado cover. The real thing fue uno de esos discos que llegó tardíamente al apoteosis del Hard rock, los ochenta ya se terminaban y el rock comercial pronto daría un giro total dentro del mercado, nada de Kiss, Bon Jovi o Poison. El jovencísimo Patton hace su debut y los deja a todxs con la boca abierta, su voz nasal, sus rapeos medio chantas, y sus momentos más icónicos dentro del disco fueron el símbolo del fin de una época para el rock. Sin embargo, por qué este disco está en el top 3 de mis favoritos si pareciera que en originalidad y valor no está más allá que el Angel Dust.

Primero que todo Faith No More logra despegar totalmente el sonido que venían cultivando y armando desde el We care a lot, el sonido es mucho más preciso y efectivo. Por otro lado la llegada de Patton no es menor, no se trataba de un cambio sutil de vocalista, Mike Patton tenía una presencia incombustible que se convierte finalmente en la maquinaria pesada de las canciones. Este es uno de los trabajos más equilibrados en cuanto a protagonismo musical. Cada instrumento resalta y ocupa un lugar preciso en las canciones, aunque sea a costa de detalles, sin duda “Epic” no tendría esa fanfarria gloriosa si no fuese por esos hermosos teclados finales, o “Surprise your dead” no arremetería con tanta fiereza si no fuese por el dominio de la guitarra, o la tétrica “Zombies eaters” en donde guitarra, bajo y batería consiguen fusionarse a la perfección a la medida de la voz, que decir de “Real thing” el tema que da nombre al disco, llena de momentos psicodélicos y explosivos. Oro puro, sin embargo, no ha envejecido muy bien, algunas canciones suenan demasiado kitsh (“Falling to pieces”; “Underwater love”) y en retrospectiva parecen mucho más viejas de lo que son en realidad. Incluso el cover a Black Sabbath queda corto en comparación con el original. Sin duda fue un trabajo que venía a cerrar los nudos de tantos años previos, tantas discusiones y tantas transformaciones, pero no deja de ser un disco muy de su época, que conectaba muy bien con lo que pasaba culturalmente en ese entonces y que por lo mismo hoy queda un poco rezagado al sonido actual, sin embargo, es uno de los discos con la mejor arquitectura sonora, de todos modos, hicieron bien en salirse de ese camino.

Canciones destacadas: “Epic”; “Falling to pieces”; “Surprise your dead”; “Zombie eatears”; “The real thing”; “Woodspecker from mars”; “Edge of the world”  



2.- King for a day…fool for a lifetime



Me cuesta mucho ser objetivo a este punto, pero el KFAD es mi disco favorito de Faith No More, recuerdo que en mi adolescencia lo escuchaba una y otra vez, me sé casi de memoria todas las canciones y tuve la suerte ver a la banda tocar este disco en vivo. KFAD no siguió por la misma senda que el Angel Dust, en esencia es un disco más directo, más punk, con menos artificios, más al hueso, pero es sobre todo un trabajo ecléctico, donde cada canción es un mundo en sí. Es un trabajo ambicioso que creo llegó a buen puerto. La banda se atrevió una vez más a mutar su sonido. Desde el locuaz “Get out” con el que abren, pasando por las reminicencias grunge de “Ricochet” y la sensualidad de “Evidence”, Faith No More se atreve con todo. Temas como “Take this Bottle” o “Just a man” llevan adelante un sonido meloso y hasta exótico en algún caso, así mismo los experimentos inusuales de “Caralho voador” en donde la melodía se amolda a un bosa nova, “Star a.d” con aires de big band de New Orleans, o la Nirvana “King for a day” con su base de guitarra acústica y teclados celestiales, nos dejan bien en claro que este es un circulo con muchos lados. Y es que toda esta ensalada resulta efectiva ya que se torna muy entretenida de escuchar. Si bien en muchos temas heavys como “Ugly in the morning” o “Cuko for caca” la batería y el bajo son esenciales, la mayoría de los temas tiene como único protagonista a un Patton que se atreve a cantar de variadas formas según sea el clima de la canción. Sin duda un disco que debió haberlos llevado a lo más alto, pero que fue algo ignorado debido a su dispersión. Hoy en día  cualquier amante de la música lo tiene como una gema. 

Algunos datos interesantes sobre este disco son que quien toco la guitarra al momento de la grabación fue Trey Spruance el mismo guitarrista de Mr Bungle, la otra gran banda de Mike Patton. Spruance fue clave en la composición de los temas más singulares del disco como “Just a man” o “Star A.D”, pero también aporto ideas para las canciones más iracundas como “What a day” o “Diggin the grave”. Como muchxs seguro saben, Spruance no formo parte de la gira de promoción del disco y su lugar lo tomo Dean Menta, roady de la banda y guitarrista del grupo de corta vida DUH quienes en su segundo disco “The Unholy Handjob” incluyeron una canción noise que se titulaba “Our Guitarist Is in Faith No More”, el vocalista de dicha banda era Greg Werckman quien se convertiría en el futuro en socio de Patton al momento de fundar su propio sello musical, Ipecac Records. Y otro dato no menor fue que  Geordie Walker el guitarrista de la icónica Killing Joke, estuvo a un paso de cerrar el trato para estár detrás de las guitarras de la banda, quizás que hubiese salido de aquello.

Canciones recomendadas: TODAS



1.- Sol invictus (2015)



Y si KFAD es tan buen disco, ¿por qué éste es el que está en primer lugar? Qué les puedo decir, Sol Invictus, el regreso discográfico de la banda luego de dieciocho años, es simplemente fenomenal. Obviamente no tiene el peso histórico que sus antecesores, pero será sin duda un disco que se recuerde por muchas generaciones futuras. No me molesta pensar que este es el último trabajo que Faith No More nos dejará en la vida, porque roza cierta perfección. Este disco toma los elementos más oscuros propios de la primera época de la banda presentes en el We care a lot (“Sol Invictus”), la densidad pantanosa y agresiva del Angel Dust (“Superhero”;  “Separation anxiety”), el eclecticismo de KFAD (“Sunny side up”; “Rise of the fall”; “Black Friday”) y la cuota de elegancia del Album of the year (“Matador”). Por supuesto Patton es un faraón, su voz conduce los mejores momentos del disco, no obstante hay una mejor repartición en la participación de los otros miembros: Billy mantiene la arquitectura del sonido de la banda con su bajo, Mike Bordin se atreve a tocar de una manera mucho más técnica en varios momentos, John Hudson - el último guitarrista que la banda adoptó - esta vez consigue sobresalir recordando en algunos puntos los momentos más guitarrísticos del The real thing, como por ejemplo, en  la western “Cone of shame”, Rody Bottom adorna el disco con un oscuro piano que le da ese toque gótico al sonido del álbum en general. Un disco, sin duda, inmejorable, con arranques de locura y solemnidad condensados en precisos cuarenta minutos que nos hacen recordar la máxima favorita de Patton “Menos es más” un disco que te deja satisfecho y hasta orgulloso de que una banda de veteranos consigan aún machacar con tanta energía y provocar tantas sensaciones. Sol Invictus es la conclusión a una carrera tan irregular como vertiginosa, consigue esbozar un estilo que le da sentido a toda la carrera de la banda, incluso cuando se atreven con temas que se salen de su radar como “Motherfucker” (con Roddy a la voz principal) o la tonada hippie de “From the dead”. Sin duda un gran disco de regreso y una despedida súper digna. Faith No More en su mejor momento, lo vimos y lo disfrutamos. Podemos morir tranquilos.

Canciones recomendadas: TODAS 





2 comentarios:

  1. El mío:
    7. We Care a Lot
    6. Album of the Year
    5. Sol Invictus
    4. King for a Day
    3. The Real Thing
    2. Introduce Youself
    1. Ángel Dust

    7. Lo veo como una maqueta de lo pronto sería FNM. Concuerdo con los temas que rescatar y sobre la emotividad 80tera. Envejece mal
    6. Si bien tiene momentos gloriosos, se traspasa el agotamiento y desgaste de la banda. Patton alcanza su tope vocal.
    5. Pedazo de regreso. Es un disco muy bueno, pero que al final termina dando manotazos de ahogado y por lo mismo termina pareciendo un disco de muy corta duración.
    4. El más variado y directo de la banda. La voz de patton se escucha como nunca antes (menos filtros o capas, por ende, más directa), pero un tanto alejado del sonido FNM. El teclado es un agregado en la mayoría de las canciones. Pierde puntos por eso (en un ranking de FNM).
    2. Un salto de calidad desde el WCAL y muchisimo más parecido a lo que serían más adelante en su punto culmine que el mismísimo TRT. Como dices; el TRT evoca un poco al hard rock, el ITS evoca al FNM del 92. Todos los instrumentos en su punto, canciones rápidas y sin rellenos. Si a este disco le pones la voz de Patton, pelea el primer lugar.
    1. Introduce yourself x100 más la voz de Mike Patton.

    PD: kindergarten no tiene sólo de guitarra.

    Saludos!

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    1. Hola amigx, agradezco tu ranking y las razones que das para poner en cada lugar a esos discos, la verdad es que me parece bastante acertado aunque obviamente no lo comparto. gRACIAS POR EL COMENTARIO :)

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