Mucha música que consumí indirectamente en mi infancia, hoy toma otro sentido ya que la puedo apreciar con mejor atención. La influencia (insólita a mi parecer) de mi Padre a la hora de educarme sin querer con la música que él escuchaba cuando yo era niño, repercutió inexorablemente en las melodías a las que suelo volver. Ya mencioné artistas y discos como Sade o Carol King, pero ahora es tiempo de enfocarse en un disco que mi Padre realmente nos hartó de escuchar en su momento. Joe Vasconcellos, el músico brasilero-chileno que nos brindó de un paisaje de fusión latina mucho menos intelectual que otras bandas del estilo y por ende más disfrutable para las masas, siempre estuvo ahí durante mis 10 y 11 años sonando en casa de manera interminable con este disco que hoy al escucharlo no deja de hacerme sentir, no sólo nostalgia, sino verdadera conmoción al apreciar un cancionero tan enérgico y potente para el acontecer nacional.