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| RESPIRAR ES VIVIR como dijo Bose en su espeluznante live |
Ídolos de antaño, hoy vejestorios
megalomaníacos que parecen haberse lanzado voluntariamente a una espiral
oligofrénica de fama y excesos, donde la mejor postura ideológica corresponde
al siempre antojadizo liberalismo. Miguel Bose es de esos cantantes que
trascendió generaciones, lo escuchó mi tía, mi mamá y posiblemente mi abuela,
no es para menos, una trayectoria de más de cuarenta años lo avala, así como la
no despreciable suma de 20 discos de estudio comprueban esa influencia
sempiterna en el mercado de la balada y el pop. Miguel Bose se ha ganado a
pulso su lugar destacado como cantante de la música Latina y su imaginario ha
producido verdaderos efectos en un público mucho más vasto de lo que se piensa,
pese a que hoy en día las posturas de pensamiento de Miguel Bose parecen no ajustarse adecuadamente a nuestras
épocas.
Es algo lamentable que ante tanta
genialidad, la falta de tino de este hombre se haga sentir como ecos de su
verdadera esencia o simplemente se trata de alguien tan alejado de la realidad
como para propagar sin ningún atisbo de cuidado, audaces teorías conspirativas
a viva voz o apoyar sin ningún problema el pronunciamiento golpista en
Venezuela. Resulta raras estas actitudes de un cantante que en su momento
parecía desbordar un aire de progresismo intelectual dentro del mundo del pop
Latino, casi al nivel de Bowie me atrevería a decir, aunque obviamente iban por
distintos caminos. Pero así son las cosas y hasta que Netflix no le haga una
biopic no sabremos realmente todas las penurias y desventuras que el hijo de un
reconocido torero (por cierto, que fea práctica, la cual Bose nunca se atrevió
a confrontar públicamente) y una actriz y modelo italiana tuvo que pasar. Aquí simplemente
realizaremos un repaso rapidito (porque son muchos discos) de su discografía, bajo mi subjetiva visión ordenaré
del peor al mejor.